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martes, 28 de agosto de 2018

El ataque de los clones: Películas duplicadas

¡Hola, amiguitos! Aquí estamos de nuevo con otra entrada dedicada al maravilloso mundo del cine. En esta ocasión, vamos a hablar de un curioso (y gracioso) fenómeno que se produce de vez en cuando en el mundo del séptimo arte. Me refiero a las "películas clonadas". Esto es: películas que tratan sobre temas similares (a veces idénticos) y que se estrenan casi a la misma vez (el mismo año, a veces el mismo mes). No estoy hablando de películas que se cuelgan del éxito de otras y salen un tiempo después, para tratar de recaudar algunos centavos, ni de imitaciones baratas de grandes producciones, realizadas por productoras de dudosa calidad (nada de mockbusters de Assylum). Hablo de películas "legítimas", que casualmente comparten el mismo género y temáticas idénticas. Aclaro desde ya que esto no es un top, ni un ránking, es simplemente una lista en orden cronológico de unas pocas películas clonadas, muchas de las cuales marcaron mi infancia y adolescencia. Diré cuál me gustó más de las dos y por qué, pero solo es mi humilde e intrascendente opinión. Y por supuesto, es posible que haya spoilers, así que SPOILER ALERT.


TURNER & HOOTCH (1989) / K-9 (1989). A finales de los 80, Tom Hanks estaba en la cresta de la ola, gracias a la larga lista de comedias que protagonizara por aquellos años (Bachelor Party, The Money Pit, The Burbs y un largo etcétera). Por su parte, Jim Belushi, no se quedaba atrás (Red Heat, Curly Sue). Aprovechando el tirón de las buddie movies policiales, que se habían puesto de moda gracias a la llegada de Lethal Weapon (1987) y orientando el humor a un público más bien familiar, aparecieron en 1989 estas dos comedias protagonizadas por actores de renombre... y por perritos, por supuesto. ¿Qué mejor que poner perritos en una película para que a todo el mundo le guste? ¡Si todos aman a los perros! Ambas películas guardan parecidos notables: al principio la relación humano-perro será difícil, conflictiva, pero lentamente se tomarán cariño y terminarán siendo los mejores amigos, luego de afrontar la adversidad. Por supuesto no faltan los momentos lacrimógenos y tiernos y un sinfín de trastadas por parte de los canes que harán las delicias de grandes y chicos.
Mi preferencia: en lo personal me quedo con Turner y Hutch. Es la que más veces vi de niño y la que más disfruté. Me pareció la más "redonda" de las dos y la de Belushi parece una clara imitación de la de Hanks. (No voy a mencionar aquí la impresentable Top Dog de 1995, protagonizada por Chuck Norris, porque es tan mala que no se puede mirar).

DANTE'S PEAK (1996) / VOLCANO (1997). Durante la segunda mitad de los años 90 hubo un resurgir del cine catástrofe. Grandes producciones protagonizadas por actores de renombre donde un fenómeno natural o artificial de grandes proporciones amenazaba con destruir el planeta, gran parte de él, una ciudad o un pueblo. El punto de partida es discutible, pero yo creo que este fenómeno empezó con Jurassick Park, que después de todo, es una película de catástrofes (un grupo de personas debe sobrevivir y escapar de una isla llena de dinosaurios fuera de control). Así, en 1997, se estrenaron dos producciones catastróficas protagoizadas por grandes estrellas pero, especialmente, por volcanes. Dante's Peak contaba con el señor Jambes Bond en persona, Pierce Brosnan y nada menos que Linda Hamilton, la Mamá Terminator. Por su parte, Volcano, contaba con el gran Tommy Lee Jones y la guapa Anne Heche. En Dante's Peak, un volcán entra en erupción repentinamente y  ataca (nunca mejor utilizada la palabra, porque en estas películas parece que el desastre pensara, tuviera conciencia, razón y malevolencia y atacara a la gente a propósito) un pequeño y apacible pueblito que celebra una festividad. En Volcano, por su parte, el suelo de Los Ángeles se abre en dos y la lava empieza a emerger a borbotones, causando graves contratiempos.
Mi preferencia: Las dos películas están bastante bien (dentro de lo que cabe), aunque si tuviera que elegir una, me quedo con Volcano. Me resultó más entretenida, y hasta tiene algún comentario acerca del racismo que se vive Los Ángeles (el brutal ataque de la policía a Rodney King aún estaba muy fresco) ejercido en gran parte por la policía. En Dante's Peak, hay más drama humano puesto al servicio de causar el llanto del respetable. Y además cuenta con un volcán real.

DEEP IMPACT (1998) / ARMAGEDDON (1998). Seguimos en la ola de cine catástrofe noventero y, por supuesto, estas dos JOYAS (así, con mayúsculas) no podían faltar. Los meteoritos se ensañaron con nuestro pequeño y humilde planeta y decidieron atacarnos por vaya uno a saber qué razón. Por un lado, un meteorito descubierto por un jovencísimo Elijah Wood, en un Estados Unidos presidido por Morgan Freeman. Por el otro, un asteroide descontrolado que se dirige de manera inexorable a nuestro planeta y la única manera de deshacerse de él es contratar a una plantilla de trabajadores de una plataforma petrolera, liderados por el gran Bruce Willis, para que viajen hasta el asteroide, lo perforen, le pongan una bomba nuclear y lo hagan volar en pedazos. Impacto Profundo fue dirigida por Mimi Leder (El Pacificador, Cadena de Favores) y Armageddon por el inefable Michael Bay (que no necesita presentación). Ambas películas arrasaron en taquilla y, pese a tratar temas idénticos el enfoque de ambas es absolutamente diferente. Mientras Impacto Profundo aborda el tema desde una arista más dramática y "seria", siendo una película coral con muchos personajes cuyas vidas están por cambiar para siempre, Armageddon es una gamberrada con poco seso, plagada de inverosimilitudes, montones de explosiones, ruido, una dirección estrambótica, bastante humor y por supuesto una buena dosis de romance de instituto y drama pensado para derramar litros y litros de lágrimas. O sea, nada a lo que Michael Bay no nos tenga acostumbrados: una película para ver con el cerebro en off y con un frasco de aspirinas a mano. Impacto Profundo es más discreta, dosificada, guardando los excelentes efectos especiales para el final; por su parte, Armageddon es pura pirotecnia, de principio a fin.
Mi preferencia: En esta ocasión mi elección no es difícil: me quedo con Armageddon. Es una película ridículamente tonta, producto de su época (no podía hacerse en otro momento que no fuera a finales de los noventa) y precisamente eso es lo que le da el encanto que posee. Me atrevería a decir que, junto con La Roca, es de las mejores películas de Michael Bay... Y además, cuenta con la preciosa canción de Aerosmith. Pero, por supuesto, no dejo de recomendar Impacto Profundo.

RED PLANET (2000) / MISSION TO MARS (2000). Saltamos al nuevo milenio y aterrizamos de cabeza en el fantástico mundo de la ciencia ficción con estas dos superproducciones acerca de nuestro vecino rojo en el Sistema Solar. Por un lado tenemos Planeta Rojo, protagonizada por Val Kilmer y Trinity (alias Carrie-Ann Moss), que deben viajar a Marte para averiguar por qué el proceso de terraformación del planeta, que la humanidad ha puesto en marcha para hacerlo habitable, ya que La Tierra se está muriendo, se ha detenido misteriosamente. Por el otro lado tenemos Misión a Marte, dirigida por el mítico Brian De Palma, en el que una misión encabezada por Gary Sinise, Tim Robbins y Don Cheadle viaja al planeta rojo para averiguar qué ocurrió con una misión anterior cuya tripulación ha muerto al encontrar una extraña estructura en la superficie marciana. Tengo que decir que ambas películas son bastante mediocres, aunque lo suficientemente entretenidas como para soportarlas hasta el final. La de De Palma tiene reminiscencias de 2001: Odisea Espacial, de Kubrick, debido a su enfoque más "metafísico" del asunto de la vida extraterrestre. Planeta Rojo, por su parte (realizada por un ignoto director llamado Antony Hoffman del que no se ha sabido más nada desde entonces), se enfoca más en la acción y en la aventura de la supervivencia. Ambas producciones cuentan con muy buenos efectos especiales, pero lo bueno que se puede decir de ellas termina ahí. No son filmes particularmente recordables.
Mi preferencia: Como he dicho, ninguna de las dos merece mucho la pena. Planeta Rojo tiene más agujeros de guión que un colador y es demasiado superficial. Misión a Marte es muy pretenciosa, está llena de sinsentidos (no respeta las leyes más elementales de la física) y acaba siendo una soberana tontería (el final es dantesco), por no decir que parece más un infomercial sobre la NASA que una película. Pero si tuviera que elegir una, me quedo con Planeta Rojo. Por lo menos la escasez de pretensiones la hace más digerible. Y siempre es un placer ver a Carrie-Ann Moss, aunque sea en una película tan poco trascendente como esta.

OLYMPUS HAS FALLEN (2013) / WHITE HOUSE DOWN (2013). El resurgir del cine de terrorismo en su veta más palomitera llegó en 2013 con dos películas sobre ataques a nada menos que la Casa Blanca. En Olympus Has Fallen, un agente del servicio secreto en horas bajas (Leónidas Butler) debe rescatar al presidente de unos malvados terroristas norcoreanos que han tomado la casa presidencial. En Whiste House Down, un policía del Capitolio con aspiraciones a ingresar en el Servicio Secreto (Channing Tatum), debe rescatar al presidente Jamie Foxx (junto a su pequeña hija y un montón de rehenes) de unos terroristas blancos comandados por James Woods. Olympus fue dirigida por Antoine Fuqua (director de la magistral Día de Entrenamiento) y White House por el inefable Roland Emmerich (Día de la Independencia, Godzilla). Huelga decir que la película de Emmerich es MUY Emmerich. Y la de Fuqua, por su parte, tiene más pinta de film de Steven Seagal con un prepuesto un poco más inflado de lo habitual. Las dos tienen mucha acción, tiros y explosiones y en ese sentido no dejarán a los fanáticos de la acción decepcionados.
Mi preferencia: Sin lugar a dudas me quedo con White House Down. Es muchísimo más agradable y entretenida, sobre todo porque no se toma a sí misma demasiado en serio y tiene un gustillo inconfundible de las películas de acción clásicas de los 80 y 90. Mientras la de Fuqua es una americanada patriótica al mejor estilo Red Down (asquerosamente seria y con delirio persecutorio), con un héroe solitario que es capaz de aniquilar él solito a los terroristas más torpes del planeta, en una mala imitación de John McLane (terroristas norcoreanos, por supuesto, porque cuando no son árabes, son de Corea del Norte, así como los narcos son todos latinos o de Europa del Este), la de Emmerich es un divertimento clásico y a la vez refrescante, sobre todo porque los terroristas son blancos de extrema derecha comandados por un fascista desquiciado (James Woods, a quien el papel le viene como anillo al dedo) y porque la película se convierte en una buddy film (agente secreto y presidente deben unir fuerzas y luchar juntos para sobrevivir y derrotar a los malos) muy disfrutable. Hay mucho lugar para el humor, la tontería y el delirio socarrón. La recomiendo con fervor.

Muy bien, amiguitos, hemos llegado al final. Espero que esta entrada haya sido de su agrado y que si no vieron algunas de las películas aquí mencionadas, les echen un vistazo, porque en el fondo, todas ellas valen la pena.
¡Hasta la próxima!

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