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Aquí encontrarán contenido muy variado: desde cuentos debidamente ficcionalizados a análisis y soluciones de videojuegos, pasando por otras categorías indefinidas que podrán ser analizadas por los lectores mientras las estén procesando.

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sábado, 26 de diciembre de 2015

Dos o tres "reflexiones" sobre la nueva clase media

El principal problema de los gobiernos progresistas que tenemos/tuvimos en América del Sur es que, sin quererlo, crearon una nueva clase social: el BCM (Bobo Clase Media).

-El Bobo Clase Media actúa siguiendo los patrones del nuevo rico: gasta más de lo que tiene en cosas que no necesita para ostentarlas ante sus familiares y vecinos, esperando causar envidia. Claro, cuando revienta la tarjeta de crédito y no le alcanza para pagar la luz se pone furioso y grita pidiendo la cabeza del ministro de economía.

-Es alguien que pasa vociferando sobre los impuestos, la inflación y demás, asegurando que así no se puede vivir, mientras sale del shopping con las manos abarrotadas de bolsas llenas, o de grandes centros comerciales con el carrito repleto a más no poder.

-El BCM es un espécimen que se caracteriza por tener una memoria selectiva. Es alguien que en estos años logró comprarse un auto cero kilómetro, un televisor de plasma de cincuenta pulgadas, un iphone y demás porquerías y se da el lujo de calificar a los que están por debajo de él en la escala social de "pichis" o "negros de mierda". Pero es el mismo Bobo que en el 2001/2002 iba al almacén a fiar 100 gramos de fideos porque no le alcanzaba ni para comprarse el paquete entero.

-El BCM también es dueño de una indignación selectiva. Es capaz de llorar y gritar al ver la foto de un niño ahogado, la cual sube a las redes sociales adornada con bonitos hashtags como #Indignante o #Vergüenza. Pero es incapaz de sentir esa misma indignación por los cientos de miles de niños sirios que mueren por las bombas de las potencias invasoras, ni por las causas que hicieron que ese niño terminara ahogado en una playa.

-Además, el BCM es un egoísta neófito. Cuando su situación era crítica, hacía gala de solidaridad, de empatía y comprensión hacia el prójimo que estaba en su misma situación (o peor). Pero ahora, que su situación es mejor, hace gala de un extraño individualismo, como si los demás dejaran de importarle. Eso sí, como en el fondo siente que es la Madre Teresa, una vez por año dona cincuenta pesos a la Teletón.

-El BCM hace doce años salía a la calle a protestar, a golpear cacerolas pidiendo trabajo, salud, dignidad, etc., pidiendo la renuncia de los políticos y economistas que lo llevaron a esa situación desesperada e inhumana. Y hoy sale a protestar por terribles calamidades como no poder irse de vacaciones a Ibiza este verano.

-El BCM es un organismo extremadamente influenciable, que tiene predilección por los medios masivos de comunicación (CNN, Fox News, Grupo Clarín, etc), de los cuales toma mentiras, medias verdades, tergiversaciones, y demás, como si fueran verdades absolutas e incuestionables, que luego repite como loro por todos lados (en especial las redes sociales) para que otros BCM como él se contagien de odio y propaguen las mentiras a su vez. Sobre todo le encanta repetir palabras como "dictadura", "populismo", “inseguridad”, “inflación”, y evocar valores de los que tiene apenas una vaga noción tales como “república”, “democracia”, “instituciones”, etc.

Es en este contexto, en el apogeo del BCM, que la nueva derecha latinoamericana (bruta, banal, inculta, superfulua, vacía, pero tan reaccionaria y nefasta como siempre) encuentra el nicho donde ejercer su poder e influencia. Por supuesto, también cuenta con la vieja y querida oligarquía, con la que siempre contó y que siempre fue, es y será oligarquía y de la que no se puede esperar otra cosa, pero que siempre será una minoría. Es con el nuevo ejército del Bobo Clase Media que la derecha logra hacer que la sociedad retroceda, que pierda conquistas, derechos, valores y demás, para volver a la época en que los políticos de turno no eran más que títeres de las corporaciones y los grupos concentrados de poder, que gobernaban en pos de su propio beneficio y no en pos del bien común.

La difícil tarea es hacerle ver al Bobo Clase Media que jamás llegará a ser oligarquía, que los políticos que ponga en los cargos importantes son los que van a determinar que pueda seguir cambiando el coche cada tres años o que vuelva a tener que comer guiso de lentejas en ollas populares, que lo que le cuentan en la TV y los diarios muchas veces es mentira o está tremendamente manipulado, que las personas que no están en su situación y reciben ayuda social también son seres humanos y no “negros de mierda”, “planeros”, “pichis” o “vagos”, que dependiendo de quien gobierne, él también puede terminar convertido en un “pichi”, y un largo etcétera. ¡Vaya si será difícil!

miércoles, 18 de febrero de 2015

Luces... Cámara... ¡ACTION 52!


La vieja y querida NES (o “Nintendo común”, como le decíamos cuando éramos niños)… una de las mejores consolas de la historia y, sin dudas, de las más queridas, con un enorme catálogo de juegos increíbles. Y de los otros también, por supuesto. Así como hay una lista interminable de juegos excelentes, hay otra lista, lamentablemente bastante larga, de juegos muy olvidables. Pero el que nos convoca hoy, creo (y no soy el único) que es el peor juego de la historia de la NES… O, aún peor: ¡son los 52 peores juegos de la NES!


Cuando Action 52 hizo su aparición en el mercado, lanzado por una ignota empresa llamada Active Enterprises, allá por 1991, (en pleno apogeo de las consolas, especialmente de Nintendo y Sega), parecía que era la bomba. Un único cartucho (transparente, por cierto) que contenía nada menos que 52, sí, ¡52! juegos de acción. Como dicen mis amigos españoles, era la pera limonera. ¿Qué chico de la época que fuera fanático de los videojuegos no querría tener un único cartucho con 52 juegos? ¡Era toda una ganga! Era como tener el videoclub en tu propia casa y en un único cartucho. Su precio inicial podía resultar caro a simple vista (199 dólares) pero ¡eran menos de 4 dólares por juego! Mejor oferta, imposible.


Bueno, déjenme decirles que las expectativas se hundieron como el Titanic en muy poco tiempo, cuando los gamers, supieron de qué se trataba realmente: un montón de juegos horrendos en todos los aspectos: repetitivos, muchos de ellos inentendibles o dolorosamente monótonos, plagados de errores de programación (conocidos como “glitches”), que hacían imposible poder ganar o a veces poder perder, gráficos espantosos y músicas y efectos de sonido insoportables. Fue uno de los mayores fiascos en la historia de los videojuegos (por debajo de E.T. para Atari, por supuesto) y creo que precisamente por eso hoy se lo considera objeto de culto en el mundillo gamer. Podría decirse que Action 52 viene a ser el “Plan 9 del espacio exterior” del videogame.


Hoy estamos aquí para analizar brevemente cada uno de estos juegos. Así que sin más preámbulos, comencemos.




VISIÓN GENERAL


Action 52 comienza con una canción muy pegadiza: It's takes two, de Rob Base & DJ E-Z Rock (no se escucha la canción entera, tan solo el principio), una canción muy cool de principios de los 90s, que seguro fue añadida con la intención de hacer el juego súper cool, mientras aparecen una serie de imágenes: un par de focos de escenario cinematográfico y luego una cámara con los correspondientes carteles de ¡Luces!, ¡Cámara!, para darle paso a la pantalla de título: Action 52. En ella aparece un Cheetahman (hombre cheetah), gritando con el brazo levantado. Cheetahman es el juego más importante de Action 52 (el número 52 de la lista) y sus personajes habían sido concebidos para ser toda una franquicia con comics (de hecho, el juego original venía con un comic), muñecos de acción y una serie de TV, al mejor estilo de las Tortugas Ninja… Claro, nada de esto llegó a suceder. Pero vamos por partes. Cuando aparece la pantalla de título se escucha una voz (bastante clara, debo decir) que dice: “Make your selection now!” (“Haz tu selección ahora”).


A continuación aparece el menú con los juegos para elegir. Hasta aquí todo genial, ¿no? Una presentación muy original (¡Luces, cámara, Acción 52!), con una canción pegadiza muy conocida. ¿Qué puede salir mal? Bueno, en cuanto seleccionamos el primer juego, la pesadilla comienza.



JUEGOS


Fire Breathers

 1.- FIRE BREATHERS. Al parecer es un juego para dos personas, y únicamente para dos personas. Somos un dragón rojo que pelea contra otro dragón azul. Si jugamos solos, este dragón ni siquiera se mueve, ni ataca, ni se defiende. Podemos volar por la pantalla, escupiendo fuego. Rostizamos al oponente y pasamos al siguiente nivel. Eso es todo. Lo único que varía es el fondo (un cutre escenario de campo medieval con un castillo o una muralla), aunque en todos los niveles es igual de espantoso. De vez en cuando aparecen volando unas cosas raras que si nos golpean nos quitan energía.












Starevil
2.- STAREVIL. Es el primero de una larga lista de space shooters que contiene Action 52. Este es con vista superior. Somos una nave que dispara una especie de bastones. Lo divertido es que ni bien empieza el juego tenemos un obstáculo tan cerca que es casi imposible esquivarlo. Aunque si tenemos buenos reflejos y logramos hacerlo, el resto del juego es bastante fácil. En muchos casos las naves enemigas ni siquiera se acercan, o vuelan en las zonas laterales donde no podemos entrar.














Illuminator
3.- ILLUMINATOR. Juego de una única pantalla (no es el único, como veremos más adelante) que parece no tener fin. Hasta donde sé no hay jefe final, ni nada que se le parezca. Somos un tipo que va disparando bombillas de luz cuadradas (o rayos lumínicos, tal vez) con una linterna para matar vampiros. Lo divertido es que cada pocos segundos la luz se apaga y solo se enciende cada vez que le damos a un vampiro, para luego apagarse otra vez casi al instante, por lo que la mayor parte del juego se desarrolla en oscuridad total (donde solamente podemos ver las escaleras y los pisos, pero no a los personajes) Es genial encontrar vampiros en la oscuridad, créanme, y mucho más genial poder llegar a la escalera para subir o bajar.











G-Force
4.- G-FORCE. Otro spaceshooter, este de vista lateral. Somos una nave color rosa chicle disparando unas balas diminutas a otras naves que aparecen siempre en el mismo patrón. Monótono como ver crecer un helecho.























Ooze
5.- OOZE. Un juego de plataformas bastante extraño. Somos un chico vestido de verde y con el pelo verde, que se mueve en una cueva llena de moco verde (o eso parece), donde aparecen unos bichos raros que lo quieren matar, además de que el moco gotea del techo. Es casi imposible jugarlo, ya que el control es durísimo y muy malo: sin ir más lejos, no podemos saltar y avanzar en el aire, como podíamos en los juegos de Mario, a menos que soltemos el botón de saltar antes de presionar la flecha de dirección, lo cual no es muy efectivo a la hora de ir avanzando sobre pozos.













Silver Sword
6.- SILVER SWORD. Encarnamos a un caballero medieval que dispara espadas (supongo que espadas de plata), mientras nos movemos por un campo interminable, donde nos atacan toda clase de seres extraños. Los enemigos son simplemente indefinibles, excepto por la hormiga gigante que a veces aparece. Básicamente es como un space shooter, pero medieval y sin nave. Tengo que decir que este es el único juego que tiene una música pasable y hasta pegadiza.















Crytical Bypass
7.- CRYTICAL BYPASS. Uno de los tantos juegos del catálogo que te hacen gritar ¡¡WTF!! en cuanto lo ves. Si dije que Ooze era extraño, Crytical Bypass es la madre de los jugos extraños. Quiero decir, ¿qué está pasando? ¿Qué diantres es todo eso? Al parecer, somos una nave que parece un ojo robot que se mueve por una carretera en lo que supongo que será el paisaje lunar, donde hay unos regalos tirados, que no sé si son premios o qué, mientras unos meteoritos salen de la nada y nos atacan. No sé si lo que acabo de decir es correcto, es solo una interpretación libre.













Jupiter Scope
8.- JUPITER SCOPE. ¡Sorpresa! Otro space shooter, pero este con una variante. El escenario no cambia, no avanzamos, es siempre el mismo. Somos un cohete enorme con un logo de Pac Man, disparando a meteoritos (creo) que caen del cielo. Tiene un aire a Space Invaders, aunque muy, muy, muy vago (de hecho, creo que es una pésima analogía). Es insoportablemente fácil, ya que los meteoritos caen muy esporádicamente y muy separados unos de otros. Es más fácil que pasen a nuestro al rededor sin tocarlos que dispararles.




















9.- ALFREDO AND THE FETTUCCINI. Conocido como Alfredo, o Alfred N the Fettucc. Quisiera decir algo sobre esto juego, pero no puedo. Es uno de los juegos de Action 52 que ni siquiera se puede jugar. Vas a empezar y la pantalla queda en negro. Es imposible volver al menú y tienes que reiniciar. Una pena. O quizá era tan malo, que los creadores decidieron ahorraros la desgracia de experimentarlo.









Operation Full Moon
10.- OPERATION FULL MOON. Si estamos en la Luna, no lo parece, a menos que haya campos de golf en ella. Somos un vehículo terrestre con un radar encima, que va por un campo verde eludiendo obstáculos y disparando unas balitas microscópicas (y cuando digo microscópicas, digo que hace falta un microscopio para poder verlas) para destruir cañones que nos van disparando. Por si fuera poco, el juego cuenta con una música realmente inmunda.
















Dam Busters
11.- DAM BUSTERS. No sé qué quiere decir el título. Aquí somos un oso, o un castor, o algo, vestido con un chaleco rojo, que guarda un notable parecido con Winnie the poh. Vamos por un laberinto visto de arriba, disparando algo que parecen ser galletas con chispas de chocolate para matar a otros animales malos que también nos disparan galletas. Corremos el riesgo de quedarnos atascados en callejones sin salida si nos equivocamos de camino. Bizarro es decir poco.















Thrusters
12.- THRUSTERS. ¿Alguien pidió más space shooters? Bueno, aquí hay otro. Este también es de vista superior y la nave que pilotamos (esa que parece una flecha verde con bordes naranjas), por su aspecto, parece salida de algún juego de la Atari 2600. Lo peor es que hay unos obstáculos que se confunden con las estrellas del fondo y son bastante difíciles de eludir.



















Haunted Halls
13.- HAUNTED HALLS. Primer juego en el que encarnamos a una mujer. Aquí somos una pelirroja de pechos bastante prominentes que va por corredores encantados (de ahí el título) disparándole flechas a fantasmitas estereotipados de lo más aterradores. Lo mejor es que no dispara las flechas con un arco, sino que las arroja con la mano, y las flechas van girando mientras hacen un ruido rarísimo. Por cierto, las flechas se parecen mucho a las de las teclas de dirección del teclado.
















Chill Out
14.- CHILL OUT. Lo primero que pensé al verlo es que se parecía un poco a Ice Climber, pero también es una pésima analogía. Somos un esquimal cruza con neandertal que va disparando bolas de nieve a otros esquimales cruza con neandertales. Otro juego de escenario único con escaleras. Genial.



















Sharks
15.- SHARKS. ¡Cuidado! ¡Tiburones! Aquí somos un buzo que parece encerrado en una pecera donde de vez en cuando aparecen tiburones. Les disparamos con un arpón que más bien parece un rayo láser. Ni que decir que la monotonía y el tedio están asegurados, ya que los escualos aparecen muy cada tanto y que los tiburones son simplemente horribles. Ni siquiera tienen un aspecto vagamente amenazante. Parecen sardinas sacadas de una lata.
















Megalonia
16.- MEGALONIA. ¡Sí! ¡Más space shooters! ¡No me canso de ellos! Otro de vista lateral con una nave que parece un misil del que sale una especie de brazo (por no decir otra cosa) que dispara rayitos naranjas a otras naves que ni siquiera la tocan o hacen el intento. En serio, podemos estar viajando en línea recta durante horas y nada nos golpeará. Y por supuesto, tampoco le daremos a nada.


















French Baker
17.- FRENCH BAKER. ¡Socorro, la cocina me odia! Interpretamos a un cocinero que tiene que defenderse del ataque de hornos, donas, panes y demás arrojando lo que parecen palos de amasar. Sí, es otro de esos juegos de escenario único con escaleras que no termina nunca a menos que nos maten. Lo mejor es la banda sonora: parece un tango electrónico.


















Atmos Quake
18.- ATMOS QUAKE. Supongo que por “Atmos” se refiere a atmósfera. Y si hablamos de atmósfera, hablamos de espacio. Y si hablamos de espacio, hablamos de… ¡Sí! ¡Acertaron! ¡Otro space shooter! Nuestra nave parece el puntero del ratón y disparamos a enemigos que se toman su tiempo en aparecer y atacarnos. Eso es algo que he notado en muchos de los juegos de Action 52: los enemigos parecen desganados, como si realmente no quisieran tomarse la molestia de acabar con nosotros. Tardan en aparecer, cuando lo hacen son muy pocos y muchas veces ni siquiera disparan. Se ve que no les pagan lo suficiente o en realidad no están muy entusiasmados de participar en juegos tan malos. Realmente los entiendo y tienen mi simpatía, en cualquier caso.











Meong
19.- MEONG. Otro juego para el ¡¡WTF!! ¿Qué cuernos en un meong? Da igual. No, no es una copia del Buscaminas. Somos el logo de Action 52 (A52) moviéndonos por una cuadrícula gris sin razón ni motivo aparente. El caso es que cada cierto tiempo y de forma totalmente aleatoria, explotamos si nos movemos de un cuadrado a otro. Simplemente inentendible e inexplicable. Ni siquiera hay música, por cierto.


















Space Dreams
20.- SPACE DREAMS. Este es uno de mis favoritos. Y sí, adivinaron. El título no deja lugar a errores, ¿verdad? ¡Es otro space shooter! Pero antes de que empiecen a suspirar hastiados, déjenme decirles que este tiene una novedad: no somos una nave espacial, sino… ¡Un chupete! (o chupón, como prefieran llamarlo). Sí, eso es. Somos un chupete en el espacio disparando otros chupetes más pequeños a enemigos que van cayendo. ¿Y qué son esos enemigos? Simple: Osos de peluche, muñecas de trapo, algo que parecen biberones, y alfileres de gancho. Simplemente épico.

















Streemerz
21.- STREEMERZ. Si te asustan los payasos no juegues a este juego. Encarnamos a un payasito que debe ir escalando utilizando un gancho a lo Batman, que solo puede disparar en diagonal. En el camino se irá encontrando con otros payasos que supongo son malos y bolsas de dinero que no parecen tener ningún propósito. Lo mejor es que cuando tocamos a uno de esos payasos, o la bolsa de dinero, aparece una carita triste :(. Todavía estoy intentando entender el simbolismo.
















Spread Fire
22.- SPREAD FIRE. ¡Encontré otro space shooter! ¿Qué me gané? Esto sí que es divertido. Aquí somos una nave en forma de langosta que aparece en lo bajo de la única pantalla que hay y tan solo puede moverse a izquierda y derecha. Disparamos unas bolas verdes a toda clase de objetos raros que caen desde arriba. ¡Estos chicos tienen una creatividad desbordante!






















Bubble Gum Rosy
23.- BUBBLE GUM ROSY (ROSSIE). No sabemos si la protagonista se llama Rosy o Rossie o las dos cosas, pero no importa. Somos una niña pequeña, rubia y angelical en un juego de plataformas, que va escupiendo globos de chicle a enemigos muy raros que ni siquiera se pueden matar (pero ellos a nosotros sí, por supuesto). Al igual que en Ooze, si queremos saltar y avanzar tenemos que soltar el botón de salto antes de presionar la flecha. ¿Acaso podían inventar una manera más incómoda de juego? ¿Qué tal no poder saltar y disparar a la vez? Eso hubiese sido genial.














Mirco-Mike
24.- MICRO-MIKE. Conocido también como "El space shooter (sí, otro más) a la velocidad de luz”. Aquí somos una nave con forma de… algo, que se mueve a unos doscientos kilómetros por segundo y debe eludir muros y disparar a enemigos. En serio, la nave se mueve tan rápido y hay tanto que evadir que es imposible jugarlo.




















Underground
25.- UNDERGROUND. Ahí es donde debió quedarse este juego: bajo tierra (underground). Somos un tipo (o mujer, no sé) que por alguna razón cae por un largo pozo hasta una red de galerías subterráneas con escaleras. Allí hay todo tipo de cosas raras que nos quieren matar. ¡Y cuidado con esa especie de hongos que hay en el suelo! Si los tocamos morimos al instante. Dejando de lado que los gráficos son horribles, cabe mencionar que es imposible pasar de la primera fase. Esa especie de rombos o lo que sean que hay en la parte de arriba se mueven tan rápido que no se puede pasar. Eh, vivir bajo tierra no debe ser tan malo.












Rocket Jockey
26.- ROCKET JOCKEY. ¡La inventiva para crear space shooters (¡Sí! ¡Otro más!) no conoce límites! A mí no se me hubiera ocurrido crear uno en el que somos un cow boy montado en un cohete que va disparando proyectiles diminutos (otra vez) a vacas voladores y jinetes malvados, sobre un fondo rojo que parece ser Marte. ¡Una pasada!



















Non Human
27.- NON HUMAN. Si hay un título apropiado para este juego, es ese mismo: Non human o No humano. Quien creó este juego no puede haber sido humano. Somos un personaje indefinible con un triángulo que tal vez pretendía ser una capa (solo estoy adivinando) que se mueve (apenas, porque los controles funcionan muy mal y la animación del personaje es pésima) en un un mundo con un abismo en el que habitan caras diabólicas con lentes de sol. No hay que mencionar que si caemos en ese abismo morimos al instante. Podemos disparar unas bolas de ping pong para matar a algunos enemigos que van apareciendo si tenemos la suerte de saltar los primeros dos pozos. Otro juego para lista de ¡¡WTF!! Y no, las caras no se mueven en ningún momento, siempre tienen esa expresión de muñeca inflable.










Cry Baby
28.- CRY BABY. Un juego que podríamos relacionar con Space Dreams. Pero, esta vez no se trata de un space shooter (¡Milagro!). Es otro de esos con escenario único donde encarnamos a un bebé que dispara a los adultos con su biberón. En lugar de escaleras hay muebles por los que podemos trepar, pero ¡cuidado con caerse!





















Slashers
29.- SLASHERS. Uno de los dos beat-em-up que hay en Action 52. Para variar un poco, como quien dice. Y es el peor beat-em-up que he jugado en mi vida. Lo cual es una pena, porque me encanta ese género. Nada mejor para descargar tensiones que ir por las calles golpeando a los malos a puñetazo limpio (y a veces con garrotes y patadas voladoras). En Slashers somos un tipo duro con lentes negros que va por las azoteas de los edificios golpeando a los malos (muchos de los cuales son mujeres). No hay combinaciones de golpes, patadas especiales, armas, ni nada que se le parezca. La manera de golpear del personaje es ridícula y siempre la misma. Además, por alguna razón inexplicable, cada vez que aparece un enemigo, no podemos avanzar. El protagonista queda atascado en el lugar a la espera de que el malo se acerque. Solo podemos avanzar cuando lo matamos y hasta que aparezca el siguiente. Si tienes ganas de acalambrarte los dedos machacando botones como un idiota, adelante.











Crazy Shuffle
30.- CRAZY SHUFFLE. No tiene nada que ver con Harlem Shuffle. Lástima. Uno más para el ¡¡WTF!! Imposible de entender e imposible de jugar. Somos una manchita minúscula amarilla y naranja en un campo verde donde aparecen otras manchitas de formas raras que se mueven por todas partes. Podemos dispararles, lo cual es bastante difícil y no consigue nada. También podemos explotar de forma totalmente sorpresiva al tocar un arbusto. Como cereza del pastel, mencionar que la música es insoportable (otra vez).














Fuzz Power
31.- FUZZ POWER. Más ¡¡WTF!! Somos un tipo de enormes pies con el pelo y la barba tan largos que parece una pelusa. Nuestros enemigos: navajas de afeitar y secadores que nos van dejando pelados hasta matarnos. Es gracioso que al perder todo el pelo, el personaje aparezca completamente desnudo. Controles horribles y animación del personaje pésima para un juego que podría haber sido al menos simpático.



















Shooting Gallery
32.- SHOOTING GALLERY. Esto tiene que ser una broma. ¿Recuerdan que al principio dije que había juegos en los que no se podía ganar? Bueno, este es el caso contrario. Es absolutamente IMPOSIBLE perder. Somos un tipo en una galería de tiro, como las que hay en los parques de diversiones. Estamos encerrados en un rectángulo donde solo podemos movernos de izquierda a derecha. Y vamos disparándole a los objetos que caen en la caja que está separada de nosotros. Estos objetos no nos disparan, tampoco nos hacen daño porque ni siquiera nos tocan. Tampoco hay límite de tiempo, ni un mínimo de objetos a disparar para poder pasar de nivel (creo que ni siquiera hay niveles), ni nada que atente contra nosotros. Nada. Nada nos mata, nada nos detiene. Literalmente podemos jugar por siempre. Eso sí: cuando queramos salir del juego, no podremos. Pantalla negra y a reiniciar.











Lollipops
33.- LOLLIPOP(S). ¿Querían un héroe bizarro en un mundo bizarro? ¡Aquí lo tienen! El prota es un tipo en un mundo de lollipops (o chupetines, o chupa-chupas, o como quieran decirles) que usa como arma… ¡exactamente eso! ¡Un lollipop! Nada de armas de rayos láser, cañones, espadas, cuchillos, arcos, varas máginas, ni nada que se le parezca. ¡Un lollipop! No me digan que no es original. Con él va golpeando a los enemigos como si fuera un garrote. Un juego muy dulce y delicioso. Debe ser de los creadores de Bubble gum Rosy/Rossie.















Evil Empire

34.- EVIL EMPIRE. ¡Viva el WTF microscópico! Al igual que en Crazy Shuffle, los personajes hay que verlos con lupa, y también al igual que en Crazy Shuffle, no se entiende qué demonios hay que hacer. Somos ese muñequito azul (¿un pitufo?) que tiene que hacer no sé qué cosa. Puede disparar puntitos azules a esas otras cosas que se le acercan y se mueven rápido como alma que lleva el diablo. Lo mejor es que si saltamos desde una de las plataformas moriremos en medio del aire, antes de tocar el suelo.

















Sombreros
35.- SOMBREROS. Bienvenidos al Lejano Oeste de los suburbios. Somos un tipo con un gran sombrero mexicano que va por la calle recogiendo unos conos (supongo que también son sombreros) y eludiendo unos cuadrados que creo son coches compactos. En los jardines de las casas que parecen hechas con el Paint de Windos, también aparecen otros vaqueros que nos van disparando. Este pueblo no es lo suficientemente grande para los dos.



















Storm over the desert
36.- STORM OVER THE DESERT. Uno de los pocos juegos con una pantalla de título (el otro es Ooze). Somos un tanque de guerra en un campo verde (sí, igualito a un desierto) que debe pelear contra otros tanques rosados, soldaditos minúsculos y… ¡Un Sadam Housein gigante! Verlo aparecer es una pasada. Va corriendo a campo traviesa y nada lo detiene. Lo más destacable de este juego es que, como en Shooting Gallery, no podemos perder. Nada nos mata. Todo explota al chocar contra nosotros: tanques, soldados… ¡incluso el Sadam gigante desaparece al tocarnos! ¿No es genial eso de poder derrotar a un dictador descomunal sin siquiera dispararle y sin que se nos mueva un pelo?











Mash Man
37.- MASH MAN. Este es el colmo del patetismo. Ni siquiera se dignaron a crear un nuevo personaje. Simplemente reciclaron al tipo de Fuzz Power. Esta vez aparece sin pelo y vestido con una ropa de colores horribles y discordantes. No podemos atacar de ninguna forma, tan solo avanzar (es un placer ver la horrenda animación del personaje que solo mueve sus enormes pies adelante y atrás) y saltar. En ningún momento el tipo se saca las manos de los bolsillos. Nos toparemos con enemigos de lo más raros a los cuales no podremos hacer frente, porque están demasiado arriba para poder saltarles. Malo, malo, malo.













They Came...
38.- THEY CAME… Si digo “space shooter” otra vez voy a vomitar. Este debe ser de los peores de todo el listado. Parece hecho tan al alzar que creo que no pudo haber salido así por accidente. Esto fue hecho con premeditación y alevosía. Otro space shooter (puajjjj) de pantalla fija con unos cuadrados por obstáculos. Creo que hay unos premios que podemos recoger pero ni idea de qué hacen (ni siquiera si llegan a hacer algo). Para mejorar las cosas, se cuelga al intentar salir y volver al menú. ¡Reset!















Lazer League
39.- LAZER LEAGUE. Por favor, ya basta. Este es similar a Rocket Jockey, pero aquí somos un astronauta que dispara un arma de rayos láser a algo que parecen amebas gigantes y otras cosas similares a cohetes, con una pared de ladrillos interminable de fondo. Aunque, como en la mayoría de space shooters (¡ahí va otra vez!) de Action 52, lo de disparar es totalmente accesorio. Podemos volar tranquilamente sin tocar un solo botón y nada o prácticamente nada se pondrá en nuestro camino.
















Billy Bob
40.- BILLY BOB. A primera vista, este juego parece tener posibilidades. Gráficamente no está tan mal y la animación del personaje (¡milagro!) es bastante fluida. De hecho, trepa los muros al mejor estilo Prince of Persia. El problema aparece cuando llegamos al pozo que se ve en la imagen, que es apenas la segunda pantalla: si saltamos, el personaje chocará con el aire y morirá antes de tocar el suelo. Por lo que no hay manera de pasar de allí. No es que podamos saltar a la plataforma que está en el medio, el personaje no hace un salto lo suficientemente largo, por lo que estamos condenados a caer y morir al impactar contra el aire siempre que lo intentemos. Otra broma pesada, cortesía de Action 52.











City of Doom

41.- CITY OF DOOM. ¡Teléfono para Spiderman! No, no somos el hombre araña, simplemente encarnamos a un sujeto que trepa por un rascacielos interminable, mientras le caen toda clase de cosas y algo como unas abejas gigantes intentan matarlo. Puede defenderse disparando algo que parece un spray de pintura, o tal vez un insecticida, pero de poco sirve. A esto debemos sumarle que tocar las ventanas es letal. No sé, tal vez estén impregnadas de veneno.

















Bits and Pieces
42.- BITS AND PIECES. Un juego de terror que francamente pone los pelos de punta (aunque no por buenas razones). Somos un tipo bastante siniestro vestido con un mameluco verde que camina por lo que parece ser un cementerio. Allí, toda clase de monstruos (esqueletos, monstruos de pantano y hombres lobo en pañales) nos atacarán. No podemos disparar, ni golpear, ni defendernos de ninguna manera. Por no poder, tampoco podemos voltearnos a la izquierda y caminar en ese sentido. Si lo intentamos, el personaje caminará hacia atrás, como si hiciera la caminata lunar. Tan solo podemos saltar, pero es tan útil como darle al agua con una espada. Por cierto, ¿qué tienen que ver bits y piezas con un cementerio lleno de monstruos?










Beeps and Blips
43.- BEEPS AND BLIPS. ¿Recuerdan que dije que They Came… era de los peores space shooters de la lista? Bueno, creo que este es el ¡peor de todos! Ni siquiera sé si cabe llamarlo space shooter, aunque lo parece. Y ¡gracias Señor!, es el último. Somos un rombo rosado encerrado en un cuadrado que le dispara a unas formas que van aparecieron. También podemos recoger lo que parecen vidas: unos cuadraditos rosados que dicen 1UP. Estas harán que nos aparezcan cuadraditos más pequeños a los lados, con lo que los malos tardarán más en matarnos. Otra vez la monotonía y la fealdad de los gráficos (miren ese cuadrado con círculos que sobresale del borde) hacen gala con todo su esplendor.












Manchester
44.- MANCHESTER. Si el título guarda alguna relación con la ciudad inglesa, yo no la veo. El protagonista camina por un lugar con cajas musicales y enfrenta a los malos arrojándoles un puñetazo ridículo que no sirve para nada en la mayoría de los casos. De hecho, por el movimiento que hace no parece que golpeara, sino que arrojara cosas. Tal vez Cds, o algo, pero sea lo que sea es invisible. Ah, tampoco podemos saltar y avanzar a la vez.


















Boss
45.- BOSS. ¿Quién es el jefe? Una rana, o cocodrilo, o algo vagamente parecido a un reptil, armado con una escopeta que dispara bolitas verdes. Podemos avanzar de manera normal, pero cada vez que saltamos, parece que lo hiciéramos en la luna, porque es increíblemente lento. No podemos avanzar más allá del punto en el que aparece la mano que arroja bombas. No podemos matar a esa mano (no podemos saltar tan alto) y por más que intentemos pasar, la bombas nos caerán encima.

















Deadant
46.- DEADANT. Hormigas al ataque. Somos una hormiga (muy similar a la que aparecía en Silver Sword) que solo puede desplazarse hacia la izquierda o derecha, y que escupe bolitas de fuego a otras hormigas malas que se acercan. Lo malo es que una vez que las hormigas malas llegan al área en la que nos movemos, no hay manera de matarlas o eludirlas, por lo que nuestra muerte está garantizada. Me van a acusar de hacer apología de la violencia contra los animales, pero es mucho más divertido ir por el jardín aplastando hormigueros.
















Hambo's Adventure
47.- HAMBO'S ADVENTURE. La aventura del cerdo. Somos un cerdito muy simpático, que tiene que subir las escaleras para llegar a la puerta de salida. En el camino tendremos que ir eludiendo pelotas y cosas que pasan a toda velocidad por los pisos y nos matan a la primera. No podemos disparar ni golpear, tan solo saltar, lo cual, otra vez, es prácticamente inútil. ¡Maldito cerdo!



















Time Wartp Tickers
48.- TIME WARP TICKERS. ¡La madre de todos los ¡¡WTF!! de Action 52! ¡Qué digo la madre! ¡El Dios padre todopoderoso en persona! Y miren que hemos visto juegos ¡¡WTF!!, pero este se lleva el primer premio. Somos, nada menos, que un par de dedos (índice y dedo medio, supongo. Lo raro es que ni siquiera somos una mano entera, tan solo dos dedos cortados) caminando por un escenario totalmente surrealista. Nuestra arma es dar una patadita ridícula con el dedo que no sirve ni para matar un mosquito y ciertamente no sirve para matar a los enemigos rarísimos que vienen volando hacia nosotros a toda pastilla. Lo más llamativo es que cada vez que un enemigo nos golpea (nos matan a la primera) los dedos desaparecen y aparece la palabra “time?” (tiempo en inglés). Como si el juego nos pidiera la hora de la muerte. Para partirse de risa.












49.- JIGSAW. “I wanna play a game...” Perdón, me dejé llevar por la emoción del momento. Dudo mucho que el juego tenga algo que ver con las películas de la serie Saw, pero lo cierto es que no puedo comprobarlo. Este es otro de los que se cuelgan cuando vamos a empezar. Así que, una vez más: pantalla negra y reinicio. Ya parece cosa de rutina.









Ninja Assault
50.- NINJA ASSAULT. El título promete. Pero no se dejen engañar. Es otro juego que pretende ser un beat-em-up pero en plan cutrísimo. Interpretamos a un ninja vestido de púrpura que va pegándole a los malos (que incluyen perros que corren a toda velocidad hacia nosotros y pájaros que parecen palomas blancas) con sus chakos, en un escenario lamentable donde el piso parece ser un enorme espejo. Así como en Slashers, no hay combos, golpes especiales, ni nada que se le parezca. Es solo machacar botones y avanzar. A su favor tengo que decir que los controles no andan tan mal. Está apenas un milímetro por encima de Slashers, pero aún así no vale la pena ni por asomo.













Robbie and the Robot
51.- ROBBIE N THE ROBOT. Junto con Mash Man y quizá algún otro, este es de los juegos de plataformas menos funcionales de la lista. Somos un tipo rubio con lentes (Robbie, supongo) que lleva lo que parece un vestido azul sin mangas (o tal vez sea una sábana, no lo sé) que se mueve en un mundo subterráneo disparando un arma láser. Y eso es todo lo que podemos hacer. No podemos saltar. Solamente correr y disparar a los robots que vienen hacia nosotros. También hay unos cuadrados amarillos que nos disparan en cuanto nos acercamos y que son imposibles de matar. ¡Así que a correr hacia la derecha y a no dejar de disparar! ¡Mueran, malditos robots! ¡Dejen paso a Robbie, el del vestido azul!

















52.- CHEETAH MEN. ¡Bueno! Hemos llegado por fin al final de nuestra lista de suplicios juegos. Aquí estamos ante la guinda del pastel, el juego en torno al cual gira todo Action 52. Esta podría haber sido la última oportunidad de Action 52 de redimirse, de demostrar que por lo menos un juego de toda la larga lista (por cierto, siempre me pregunté por qué son 52. O sea, ¿por qué no 50 o 55? Da igual) era digno de jugarse, que valía la pena probarlo y pasarse horas con él. Pero lamentablemente, no es el caso. Cheetah Men es tan espantoso como todos los anteriores. Podrá tener un nivel un poco más elevado de elaboración, pero está tan lleno de glitches que jugarlo es una tortura.
Es el único juego de la lista que tiene una historia de partida (descabellada, eso sí). Un chico conocido como Gamemaster está jugando a los videojuegos, cuando de pronto… una garra sale de la TV, lo atrapa y lo lleva al mundo de los cheetahmen. Se encuentra con ellos y ellos le hablan de los “enemigos en el mundo del juego”. También le dicen que pelearán por él y… salen corriendo hacia la batalla. Si alguien entendió la historia, por favor que me la explique. Un texto aparece entonces para decirnos que durante el juego tendremos la opción de pelear con tres cheetahmen diferentes, cada uno con una habilidad especial, que irán cambiando en cada segundo nivel. Empezamos usando el que usa los chakos (o más bien unos garrotes extraños). Empezamos a jugar en un terreno sembrado de cajas que no sirven para nada, pozos de agua y pozos cuadrados a los que no debemos acercarnos bajo ningún concepto, o explotaremos. Sí. No caeremos en el pozo. Al tocar el borde, el gato sobredimensionado vestido con un pijama blanco que tenemos por personaje, explotará en cuatro círculos. Los enemigos voladores de lo más variado irán apareciendo para atacarnos. El ataque de los
cheetahmen es poco menos que ridículo. Por la manera de lanzar golpes, parece que se estuviera protegiendo en lugar de golpeando. Al poco de empezar, disfrutaremos de una interminable serie de glitches: personajes “intermitentes”, barra de energía que aparece y desaparece, plataformas invisibles en las que podremos saltar, con lo que parecerá que estamos caminando en el aire, niveles en los que al llegar al final y matar al jefe, llegaremos a un callejón sin salida, sin que el juego salte al siguiente nivel ni podamos retroceder, jefes finales que no harán absolutamente nada por matarnos, niveles que terminan abruptamente, números de niveles repetidos (por ejemplo hay dos niveles llamados Nivel 3), y un largo etcétera. Básicamente se trata de un juego que no hay por donde agarrarlo, como todos los demás, a pesar de que parezca tener más trabajo encima. Lo cierto es que es tan poco jugable y tan poco interesante como los otros 51 que hemos visto. ¿Y saben qué es lo más extraño de todo? Que, a pesar de ser un enorme y espantoso error, ¡hubo una secuela del juego! Así es, Cheetah Men II. Es bastante extraño y difícil de encontrar y parece que no se hicieron muchos, pero existió, y contaba con tantos o más glitches que el primero. El que no quiere sopa de cheetah, dos platos. Creo que un título más apropiado para estos juegos hubiese sido Glitch Men. Al menos hubiese sido más honesto.






CONSIDERACIONES FINALES


Nada, absolutamente nada de Action 52 es lo que prometía su promoción. Creo que ninguno de los juegos (ni siquiera Cheetahmen) merece siquiera llamarse “videojuego”. Es más un compendio de bromas pesadas, o juegos experimentales de prueba, algo que un estudiante inicial de informática podría programar en el sótano de su casa como parte de un examen, pero jamás algo que pudiera comercializarse, o jugarse por recreación. Juegos repetidos hasta el hartazgo (space shooters, space shooters y más space shooters), juegos que ni siquiera se pueden comenzar, juegos de los que no se puede salir, juegos en los que no se puede ganar, otros en los que no se puede perder, juegos imposibles de entender, gráficos en muchos casos vomitivos, glitches a granel, de todo tipo y color. Cuesta creer que esto haya sido hecho en serio y con la intención de convertirlo en un producto vendible. Aunque claro, no es el único caso, ni será el último (quizá en algún momento hablaré de Big Rigs).


Llegando al final de este pequeño y modesto análisis, quería decir que como rareza, Action 52 merece al menos echarle una ojeada. Leer sobre los juegos no es lo mismo que experimentarlos en carne propia, así que les sugiero, solo por diversión, que le den una probadita. Puede conseguirse el ROM fácilmente en cualquier página de descarga de juegos y emuladores de consolas. Aunque claro, no hay nada como jugarlo en la consola verdeara, con el viejo cartucho transparente, aunque creo que es bastante más difícil de conseguir.


Por último, quería mencionar, solo como curiosidad, que hubo un remake de Action 52 para la Sega Genesis (Mega Drive). Con el mismo título, el Action 52 de la Sega, contaba con un repertorio de nuevos juegos, bastante mejores en el aspecto gráfico, la música y la jugabilidad. Y, por supuesto, también estaba Cheetahmen (llamado The Cheetahmen), esta vez en el puesto número 13 de la lista, con un lavado de cara y también bastantes mejoras, aunque con una jugabilidad bastante compleja. No sé si esta versión de Action 52 tuvo mucho éxito, pero no cabe duda de que fue una enorme segunda oportunidad.


Bien, amiguitos, eso es todo por hoy. Espero que hayan disfrutado de la lectura. ¡Gracias y hasta la próxima!