Bienvenidos

Aquí encontrarán contenido muy variado: desde cuentos debidamente ficcionalizados a análisis y soluciones de videojuegos, pasando por otras categorías indefinidas que podrán ser analizadas por los lectores mientras las estén procesando.

Búscame (si puedes)

jueves, 6 de agosto de 2009

Aplastando mitos

Mucha gente (incluso personas que se consideran bastante instruidas en lo que se refiere al mundo subterráneo del viedeojuego), creen que la empresa japonesa de juegos de vídeo CAPCOM se llama así en honor a su personaje más popular: Capitán Comando. Creen que el nombre de la compañía proviene de unir las primeras dos sílabas del nombre del afamado personaje: CAPitán COMando, con lo que se forma CAPCOM.
Déjenme decirles que esto no es así. La sigla CAPCOM (que, en el sentido estricto, no es una sigla), sí proviene de unir las primeras sílabas de dos palabras, pero no son Capitán Comando, sino Capsule Computers, el nombre original que tenía la compañía cuando se fundó en 1979. Para más datos, su primer lanzamiento fue en 1983 con el juego arcade Vulgus, en la actualidad prácticamente olvidado. Los juegos posteriores también fueron arcade (como el conocido 1942) y posteriormente vinieron juegos que hasta el día de hoy gozan de gran popularidad como Street Fighter, Megaman (lanzado para la Nintendo), Final Fight, Resident Evil, entre muchos otros. De esta manera, la CAPCOM, es una de las empresas consagradas a la industria del videojuego más importantes y de mayor jerarquía.
Pero todo esto es meramente anecdótico. Lo importante es destruir el mito popular que sostiene que el nombre de la empresa proviene de Capitán Comando. Si lo analizamos con atención, podemos inferir que esto no tiene mucho sentido... Quiero decir, si el nombre de la empresa proviene de uno de sus personajes, quiere decir que hasta la creación del mismo, dicha empresa no tenía nombre. Y, como vemos, Capitán Comando no fue su primer videojuego. No tiene mucho sentido, ¿verdad? Es algo que he analizado durante mucho tiempo y me ha costado unas cuantas noches de insomnio. Pero ahora que saben la verdad, creo que voy a poder dormir tranquilo.

Terminal Terror: ¡Termina con el terror!

Este sí que es el juego definitivo de disparos en primera persona. Nada de Doom, nada de Wolfestein 3D, nada de Duke Nukem, nada de Quake. Terminal Terror es “el” juego, que hay que jugar sí o sí si uno quiere ser un gamer completo.
Data del año 1994 y fue creado por Pie in the Sky y Expert Software. (Aunque, por la calidad de los gráficos, uno diría que lo hicieron a finales de los ochenta.)
La fórmula es básicamente la de siempre: caminar (o correr, llegado el caso) por laberínticos pasillos y corredores e ir disparando a todo lo que se te cruce en el camino... ¿A todo? ¡No! A diferencia de Doom, o de Wolfestein, en donde teníamos que ir matando a mansalva monstruos y nazis respectivamente, en este juego debemos ir con más cuidado. Debemos tener mucha precaución de eliminar sólo a los terroristas, que en muchas ocasiones, estarán mezclados con civiles inocentes a los que tienen de rehenes, en hangares, sótanos, cuartos secretos, etc. Encarnados en el papel de una máquina asesina militar, se nos encomiendan distintas misiones para acabar con el terrorismo (Sí, sin duda este es el juego favorito de George Bush), las cuales debemos cumplir al pie de la letra. Porque en este juego, a diferencia de lo que ocurre en la vida real, los militares sí valoran la vida humana... al menos, un poco. Eso quiere decir que si llegamos a matar (accidentalmente o no) a un civil inocente, la misión se dará por terminada, nos someterán a una corte marcial y terminaremos en la cárcel, con lo que tendremos que comenzar todo de nuevo (por eso es bueno ir grabando el juego a medida que vamos eliminando terroristas). Afortunadamente, contamos con armas no letales, como la Goo Gun, un cañón que dispara pegamento que no mata pero inmoviliza al oponente, convirtiéndolo en un enorme montón de masa marrón... Les aseguro que es muy divertido disparar esta Goo Gun y ver como los malos quedan totalmente humillados. Y no se preocupen, esta arma la pueden disparar contra los rehenes con total tranquilidad, para humillarlos a ellos también. ¡No pueden meternos en la cárcel por eso!
Como en muchos juegos de disparos en primera persona, las armas, los botiquines de primeros auxilios, las llaves para abrir puertas y demás objetos, irán apareciendo tirados por el suelo. Pero también habrá objetos que tendrán que darnos algunas personas con las que nos iremos encontrando a lo largo de la misión. Cada vez que veamos a un rehén sacudiendo enérgicamente el brazo, debemos acercarnos a él. Entonces, él nos dirá que tenemos que hacer algo, o nos dará algo (como una llave, tarjeta, etc.) para que hagamos algo...  Esta modalidad de interacción con otros personajes le confiere a Terminal Terror un aire de aventura gráfica, que hace que valga la pena jugarlo y hace que el juego pierda linealidad (cosa que no se puede decir tanto de Doom o de Wolfestein).
Quizá lo más logrado del juego sea el sonido. Los efectos son bastante convincentes y la música en formato MIDI es aceptable, teniendo en cuenta la época en que este juego apareció. Aunque si juegan con la configuración PC Speaker, los sonidos les parecerán totalmente incongruentes... Los disparos suenan como los pitidos del silbato de un árbitro de fútbol. Las puertas, al abrirlas, hacen un ruido como si se desmoronaran. Por eso, si quieren sumergirse por completo en la aventura, deben jugar con el sonido digital activado.
Al principio mencioné la calidad gráfica. Si el sonido es lo más logrado en Terminal Terror, con los gráficos ocurre totalmente lo contrario. Es cierto que el juego es viejo, pero los muchachos de Expert Software podrían haberse esmerado un poco más (después de todo, Doom salió un año antes y los gráficos son bastante mejores). Las texturas son poco creíbles (sobre todo las de roca y madera) y los gráficos en tercera dimensión de los corredores no se combinan para nada con los de dos dimensiones de carteles, ventanas, mesas y personajes. Es un juego en el que prácticamente no hay profundidad. Por ejemplo, si llegamos a una escalera, parecerá que esta es un afiche pegado en la pared. La ilusión de que la escalera baja o sube está muy mal lograda. También ocurre cuando estamos ante una puerta que se abre. Por ejemplo, al comienzo (cuando estamos en la base y nuestro superior nos encomienda la misión), debemos abordar un helicóptero que nos llevará al lugar de conflicto. Este helicóptero también aparece como un afiche pintado en la pared, con la salvedad de que las aspas se mueven, o, mejor dicho, aparecen y desaparecen de forma intermitente, creando la ilusión de que están girando... Sin duda, un efecto bastante usado en muchos videojuegos, pero que en este se hace demasiado evidente.
La jugabilidad es otro tema aparte. De todos los juegos de disparos en primera persona, quizá este sea el menos jugable, o el más complejo en cuanto al control y manejo (al menos, de los que yo he jugado). Nos movemos con las flechas, como de costumbre y disparamos con la tecla Control, también como de costumbre. Para abrir las puertas debemos usar la barra espaciadora. Esto también es lo usual, sólo que en el juego, con la barra espaciadora también disparamos... lo cual quiere decir que cada vez que abrimos una puerta, dispararemos al mismo tiempo (o lanzaremos una patada de karate, en el caso de que no tengamos ningún arma). Esto puede resultar peligroso, ya que corremos el riesgo de dispararle a algún inocente, cuando todo lo que queríamos hacer era abrir una simple puerta. No hay manera de cambiar estar modalidad. En el menú de configuración de teclas aparece la opción Shot/Kick y debemos asignar una tecla para esta acción. Por defecto aparece marcada la barra espaciadora, y no hay ninguna opción que sea Open door únicamente.
Además, no hay una tecla con la que podamos acceder al mapa del lugar en el caso de que nos perdamos. Para esto contamos con un radar (ubicado en la barra de estado), que nos mostrará nuestra posición, pero que es bastante difícil de leer, porque el entorno que muestre irá cambiando de forma a medida que nos movamos.
A diferencia de otros juegos, las armas no se seleccionan pulsando los números. Las armas que iremos recogiendo, aparecerán en casilleros ubicados debajo de la barra de estado. Para seleccionar el arma que deseamos, debemos apretar la tecla S. Luego mover las flechas de izquierda a derecha, según el arma que queramos usar y una vez que la elegimos, debemos apretar enter. Después, la tecla I. De esta manera tan engorrosa podremos usar el arma de nuestra preferencia: en lugar de apretar una sóla tecla, debemos apretar por lo menos tres. Otro tanto ocurre con las armas que vamos encontrando por el camino. Para poder recogerlas, también debemos usar la tecla I, no basta con pasarles por encima como en Doom. Esto le resta muchísimo dinamismo al juego y hace que los malos te maten más fácilmente, porque te disparan sin parar mientras estás tratando de seleccionar un arma para defenderte.
Si han leído hasta acá, se habrán dado cuenta que lo que dije al principio sobre que Terminal Terror es el juego definitivo, era en broma. No es el juego definitivo, ni mucho menos, pero sí es una curiosidad anecdótica en la historia del juego de disparos en primera persona. Con seguridad, no habrá muchos que sepan siquiera de la existencia de este juego (yo mismo lo desconocía, hasta que lo encontré en Internet por accidente), pero los que lo conocen sabrán que se trata de un juego llamativo, extravagante en algunos aspectos, y que vale la pena pasarse un buen rato matando terroristas pixelados, aunque sea con la Goo Gun. Para los que no lo conocen, les sugiero que, si no tienen nada que hacer, inviertan algunos minutos en jugarlo, al menos la primera misión. Les aseguro que se reirán tanto como yo. Ahora, si tienen algo mejor que hacer, como trabajar, estudiar, cocinar, hacer crucigramas, sacar a pasear al perro, etc., es mejor que no jueguen y se dediquen a hacer lo verdaderamente importante. ¡Para que después no digan que incito a la gente a pasarse todo el día jugando en la PC!