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jueves, 8 de octubre de 2009

El fascinante mundo animal

TEMA DE HOY: La zarigüeya

La zarigüeya (Sabrosus Zarigueyus, cuyo nombre vulgar es Tabaré Ramón) es el único marsupial bivalvo que habita en las costas septentrionales de Macedonia, a unas doscientas cincuenta pulgadas al noroeste de Chapultepec.
Es un mamífero ungulado de unos cuatro metros de longitud, pelaje corto de color castaño, acondicionado con Pantene y hocico puntiagudo. Sus orejas son lo más llamativo ya que puede girarlas trescientos sesenta grados para captar señales de onda corta provenientes de cualquier rincón del mundo. Sus patas traseras cuentan con uñas mecanizadas que le permiten podar el césped a una velocidad inusitada, así como también realizar trabajos de increíble precisión, como colgar ropa interior de un cable telefónico.
Su hábitat natural son los bosques de árboles de esponja que crecen una vez cada cien años, cuando calienta el sol aquí en la playa, aunque se sabe de zarigüeyas que prefieren habitar en el baño de la casa de Roberto Gómez Bolaños. La zarigüeya construye su madriguera en el tronco hueco de estos árboles, utilizando preferentemente materiales biodegradables como pinocha, papel, madera, cartón, aluminio corrugado, cinta adhesiva, discos compactos de Thalía y glutamato monosódico, entre otras monocotiledóneas. Casi siempre vive sola en su madriguera, aunque se lo considera un animal social, ya que los sábados a la noche invita a todos sus amigos, enviándoles un mail, y organiza fiestas de bikini open.
La zarigüeya se alimenta básicamente de pequeños roedores o de grandes frutas tropicales, como el ananá, el kiwi y el membrillo. Su comida predilecta son los canelones a la manteca, los cuales considera... precisamente “una manteca” (¡Cuac!). Habitualmente prefiere jugar al rumy canasta con su presa antes de devorarla. Se estima que una zarigüeya promedio puede llegar a comer hasta cinco quilates de membrillos en salmuera antes de tener un ataque de diarrea galopante.
Sus hábitos durmientes son más bien considerados una paradoja. La zarigüeya puede llegar a dormir unas catorce horas al día, siempre y cuando no reciba llamadas telefónicas amenazantes a media noche, lo cual sirve para quitarle el sueño una semana entera. Además posee una cualidad que la hace sobresalir entre todas las demás especies de salmón: puede soñar que se convierte en una súper zarigüeya mutante que es capaz de volar hasta Marte para derrotar a una horda de tostadores-alienígenas-devora-contadores-públicos.
La esperanza de vida de una zarigüeya es relativamente corta: en promedio, se estima que pueden alcanzar los veinticuatro años de vida, contados en años de zarigüeya, que equivalen a unos cuarenta años de humano. Esto hace que la zarigüeya dedique la mayor parte de su tiempo a hacer cosas, como costura artesanal o buscar la cura del acné.
El invierno es la época de apareamiento de la zarigüeya, donde el macho se peina hacia atrás con gomina Glex y sale a buscar hembras al centro de la ciudad. Por lo general, las hembras se sienten atraídas hacia los machos que conducen un Mercedes Benz, lo que hace que los machos menores, que conducen un Fitito o una Izeta mueran en soledad mientras miran “El sello de hoy” por canal 5. Una zarigüeya puede llegar a tener entre cinco y siete crías, que durante su desarrollo se alimentan de leche materna fortificada con Yacult. La madre abandona a las crías a los cuatro días de su nacimiento para que estas empiecen un debate político que puede llegar a durar unos cuatro o cinco años.
Cuando la zarigüeya alcanza la edad adulta, ya es capaz de pensar por sí misma y es responsable de sus propios actos, por lo que se apresura en sacar la credencial y conseguir un trabajo que le permita vivir cómodamente en su madriguera hecha con materiales biodegradables. Datos recientes han demostrado que, en la actualidad, tres de cada diez zarigüeyas disfrutan de la televisión por cable y los baños de espuma, aunque no poseemos cifras exactas.

Esto es todo por hoy, amiguitos.
¡Hasta la próxima!

Fin de la transmisión
(¡Bip!)

1 comentario:

Mane dijo...

El mundo animal sin duda alguna es mas que fascinante, sobre todo estos animalitos que no solo cuentan con TV cable sino que 6 de cada 10 madrigueras tienen saneamiento.
Fede te invito a la reflexion sobre otro tema, me gustaria preciar un analisis musical de la obra supramaestra e infrahumana, la pollera amarilla de Gladys la Bomba Tucumana...........
Te dejo un beso
Mane