Búscame (si puedes)
jueves, 21 de enero de 2010
Vuelve un clásico: Microsoft 3D Movie Maker
miércoles, 13 de enero de 2010
Televisión estival: Sé lo que hiciste el verano pasado
En verano la televisión se toma vacaciones... como todo, o casi todo. Que se tome vacaciones quiere decir que los programas que transmiten los canales durante todo el año (esto es desde marzo o abril hasta octubre, noviembre o diciembre) terminan sus ciclos durante el verano, se toman un descanso para retornar al año siguiente... o no retornar nunca. Esto no está mal. Es bueno que los ciclos televisivos se tomen un respiro para no agobiar al televidente. El problema está en que cuando estos programas se van de vacaciones, los relevan otros programas (porque claro, la televisión debe seguir transmitiendo, pase lo que pase) de una calidad que va de “mala” a “deplorable”.
Si durante todo el año, la programación de la mayoría de los canales (en especial de los canales privados, ya que la programación del canal estatal está mucho mejor que en épocas pasadas) es más o menos buena, tirando a mala, en verano se vuelve sencillamente insoportable. Y lo peor es que, cuando se acercan las vacaciones, los canales de televisión anuncian su programación estival como si fuera lo mejor del mundo, como si fueran a transmitir un conjunto de programas de una grandiosa calidad... Y lo que terminan haciendo es ni más ni menos que un refrito de enlatados. Pero de enlatados de la peor clase, de los que están en el estante más bajo y más al fondo en la góndola, los que ya tienen telarañas de estar tanto tiempo allí y cuya fecha de vencimiento ya pasó hace años.
Canal 10 estuvo cerca de dos meses promocionando su “completamente nueva y original” programación veraniega. Por eso, recurren a la segunda fuente de programas baratos e insufribles (después de la TV argentina): la televisión española. Así, están repitiendo, a la medianoche, Escenas de Matrimonio (como si no hubiéramos tenido suficiente soportándolo todo un año, ahora lo repiten al final del día, después del noticiero, para terminar de destruirnos el autoestima), además de dar otros programas de “humor” provenientes de la Madre Patria como Aída o Cámera Café, que no son más que un despliegue de chistes ultra gastados de “sit-coms” americanas, pero ahora con acento español. Como si esto fuera poco, también están repitiendo la novela chilena Machos, que ya fue emitida por Canal 10 hace unos cinco o seis años. Tal parece que en su época tuvo éxito y debe ser por eso que la repiten, no porque no tengan otra cosa mejor que poner en pantalla. Como frutilla de la torta podríamos mencionar ese arca de Noé cultural, ese pináculo de buen gusto y distinción que es el El Show de Cristina, que ahora no sólo lo pasan por la tarde, sino también en su nueva versión nocturna (Cristina de Noche), en donde la popular conductora entrevista a estrellas de la farándula latina (Shakira, Gloria Estefan, Antonio Banderas, etc.), teniendo en cuenta que a la mayoría de la gente le interesa muchísimo saber acerca de la vida privada de los famosos. También está el programa de concursos, producción 100% nacional, llamado 20-10 Jugá, con la conducción de Jorge Piñeyrúa y Pamela David, quién seguramente fue contratada por el canal por sus dotes como conductora. Y eso no es todo, se anuncian más programas de dudosa calidad como los ya mencionados: El Ranking del Humor, Shock TV (¿¡¿Otra vez?!?) y algunos más, que harán las delicias de grandes y chicos durante todo (sí, todo) el verano. Y lo irónico es que Canal 10 se vanagloria de hacer “Comunicación Responsable”. Para morirse de risa.
Por su parte, Canal 4 (o Monte Carlo Televisión, como les gusta a los directivos de dicho canal que lo llamen) arrancó con una pequeña programación de verano, tal vez más modesta que la de su competencia. La mayoría de los programas que terminaron sus ciclos fueron reemplazados por películas, pero no hay que olvidar que los domingos a la noche están repitiendo Zapping de Colección, que ya era imposible de ver cuando lo transmitieron por primera vez el verano pasado y ahora nos lo vuelven a enchufar como si no hubiésemos visto ya una y mil veces, hasta el hartazgo, a Marcelo Tinelli llamando a una señora por teléfono y esta respondiéndole: “¿Hola, Susana?”. Ya lo vimos, chicos, ya nos reímos, ya pasó, ya está... ¡Basta, no lo repitan más! ¡Ya no es gracioso, ¿no se dan cuenta?! ¡Todos esos bloopers de hace mil años ya los conocemos de memoria! Y lo peor es que parece que en la vecina orilla ocurre lo mismo que aquí, porque ese programa, Zapping de Colección, es un remedo de un programa anterior conducido por Matías Martin, llamado Aunque Usted no lo Viera (que también fuera emitido por Canal 4, hace algunos años), que pasaba exactamente los mismos “gags” clásicos de la televisión. Al que no quiere sopa... ¡DOS PLATOS! Algo que no cambió de la programación de este canal (y es posible que nunca cambie) es la insistencia del noticiero de exaltar el morbo del televidente con las noticias de la crónica roja... pero esa es harina de otro costal.
Mientras tanto, Canal 12 (O “La Tele”, lo cual me parece el nombre más imbécil que puede ponérsele a un canal de televisión... Es como si una radio se llamara “La Radio”, un diario “El Diario” y así) dejó de transmitir Showmatch, porque, gracias a Dios, el ciclo terminó (pero sólo por el verano, no se hagan ilusiones), y, al igual que hizo Canal 4, lo reemplazó por películas, en su mayoría estrenos. Esta fue una buena medida, una medida inteligente y sería bueno que el canal la mantuviera durante todo el año, pero ya sabemos que no lo va a hacer, así que no importa. Pero Canal 12 (no me importa lo que digan. Me niego a llamarlo “La Tele”) también se dedicó a abrir unas cuantas latas, aunque les agregó algunos ingredientes nuevos, pero en el fondo siguen teniendo el mismo gusto metálico y viejo de los enlatados. Por eso transmiten programas como Telemental en Bermudas (¡Viva la producción nacional... CANEJO!), versión veraniega del infumable programa de humor y actualidad que se emite desde fines de 2008, conducido por Rafael Villanueva y Maxi de la Cruz, en el cual tal vez lo peor sea la vestimenta de dichos conductores... ¿Acaso se creen que es “cool“ o “chic” combinar esmoking con vaqueros? ¡Por Dios! Afortunadamente, ahora lo cambiaron por camisetas y bermudas, por el calor. Canal 12 también está emitiendo de lunes a viernes a las 13.00 Este es el Show, programa producido por el Rey Midas Tinelli y conducido por José María Listorti y Carla Conte... la verdad es que podría explayarme sobre este programejo (perdón si invento una palabra, pero en realidad se me ocurrió otra que sonaría demasiado chocante), pero si lo hiciera no terminaría nunca. No vale la pena decir que cualquier programa conducido por Listorti es una pérdida de tiempo, que Barny el Dinosaurio conduciría mejor, que solo ver la cara de Listorti ya es motivo para apagar el televisior y arrojarle el control remoto para que destroce la pantalla... ¡Bueno, lo dije! ¡Y pensar que en una época José María condujo Televisión Registrada! Afortunadamente, ese período nefasto para un gran programa como lo es TVR nunca llegó a emitirse por la televisión abierta en este país.
Como vemos, nuestras querida televisión, que sufre de severas crisis de programación durante todo el año, en verano parece llegar al clímax de la debacle mental. Lo único que podemos agradecer es que en verano se pueden hacer otras cosas, como ir a la playa, tomar sol, salir a caminar, tomar limonada o cerveza en el porche de la casa al atardecer, admirar la puesta de sol con el brazo alrededor de los hombros del ser amado y un millón de cosas más, mucho más productivas e interesantes que pasarse horas frente a la TV... aunque, en realidad, esto es válido para cualquier estación del año.
viernes, 1 de enero de 2010
La Puerta del Cielo

“Cuando leas esto, probablemente, los cuerpos humanos que hemos estado llevando habrán sido encontrados... ya nos habremos ido varias docenas de nosotros. Hemos llegado al Nivel Sobrehumano en el espacio distante y ahora abandonamos los cuerpos que hemos usado en nuestra tarea terrestre para retornar al mundo de donde vinimos. La tarea está completa. El espacio distante al que nos referimos, es lo que su literatura llama el Reino de los Cielos, o el Reino de Dios.”
martes, 22 de diciembre de 2009
Cómo preparar un examen en un mes
viernes, 4 de diciembre de 2009
El fascinante mundo animal (II)
Tiene una morfología que varia entre “amorfa” y “deforme” según las connotaciones que quiera aplicar cada biólogo en un momento determinado y su peso molecular oscila entre los 3.1 y 4.27 moles por litro. Su cuerpo está recubierto por un caparazón (o “carapacho”) duro compuesto de acetato de glucosamina, carbonato de calcio, glutamato monosódico y pentacloruro de membrillo entre otras delicias, que lo protegen de agentes patógenos externos, así como del ataque de bichos malos que quieren destruirlo con el fin de quedarse con su gran fortuna.
El berberecho siente especial predilección por los lugares en los que abunda el agua salada, de la cual extrae su principal alimento: el chimichurry, que le proporciona fuerza, sagacidad, inteligencia y una notable capacidad para resolver crucigramas y autodefinidos. Sin embargo, se ha demostrado recientemente, la existencia de berberechos en depósitos de agua dulce, como charcos de agua dejados por la lluvia en cualquier calle o camino, cúmulos de escupitajos en los baños del estadio, etc.
La época de apareamiento del berberecho es el invierno, en el cual la temperatura del agua baja a –10 grados centígrados o tal vez Celsius, y el metabolismo del animal desciende de 200 a 37 hectopascales (estos datos son aproximados). Una hembra promedio puede llegar a incubar cerca de dos millones de huevecillos, de los cuales tan sólo sobrevivirá el 14,65 por ciento, debido sobre a todo a incidentes hogareños como quemaduras con la estufa o cortadas profundas con la máquina de afeitar. Según un censo realizado en 1756 por Carlos Lineo y Carlos Balderrama de la Universidad de Macedonia, el berberecho prefiere entrar en contacto con seres de otro planeta y consumir grandes cantidades de LSD antes de comenzar con el ritual de apareamiento, lo cual puede hacer que este dure entre cuatro horas y tres semanas.
Los berberechos prefieren habitar en colonias de entre dos mil a tres mil habitantes, en las que gobierna un presidente electo cada cinco años mediante un sistema de democracia indirecta, en donde los ciudadanos mandan el nombre de su candidato favorito por mensaje de texto a la Corte Electoral, la cual a su vez, envía los datos para su procesamiento a la central de Microsoft en California y desde allí Bill Gates y todos sus colaboradores dejan las fiestas salvajes para dedicarse a seleccionar un nombre al azar de entre todos los que llegan. Una vez finalizado este cuantioso escrutinio Bill Gates le comunica el nombre del ganador a Oscar Botinelli, el cual vuelve corriendo desde California a los estudios mayores de Canal 4 para transmitírselo a Fernando Vilar, mientras le lustra los zapatos y este, a su vez, le cuenta chistes obscenos a la co-conductora del noticiero de las siete.
La esperanza de vida promedio del berberecho común es de cuatro a cinco años, de los cuales pasa cerca de dos tercios durmiendo, un cuarto comiendo chimichurry y dos octavos mirando Rumbo a la Cancha. Estos datos también provienen de los estudios realizados por Balderrama y Lineo, pero a la fecha no se han actualizado.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Estimado señor Monstruo
Le ruego disculpe mi formalidad, pero la verdad es que no se me ocurre otra manera de llamarlo, habida cuenta de que apenas lo conozco (aunque sí lo conozco lo suficiente como para enviarle esta carta).
La razón principal de estas líneas es formularle una sencilla pregunta: ¿Cuánto tiempo piensa quedarse a vivir en mi armario? No es que me moleste, precisamente. Puedo soportar los maullidos de dolor que hacen los gatos callejeros que usted devora todas las noches. Puedo tolerar que casi toda mi ropa esté llena de rasgaduras y mordidas, al igual que mis libros, mis discos y demás efectos personales. Puedo soportar el fuerte olor animal que despide y que impregna todo el armario, incluso puedo soportar que se haya comido a dentelladas el trabajo final de sociología que tenía que entregar este mes. Por favor, no se tome a mal mi interrogante y no lo vea como un deseo de que se marche ni nada parecido. Simplemente, siento curiosidad por saber cuánto tiempo piensa quedarse viviendo en mi armario. Estoy seguro de que si lo eligió y si ya lleva tanto tiempo viviendo en él (cuatro meses) es porque le gusta mucho, le parece cómodo y espacioso. Aunque, para serle honesto, escapa a mi entendimiento cómo una criatura súper desarrollada como usted, que mide casi dos metros y medio y tiene cuatro brazos, puede caber en un armario que no debe tener más de un metro y medio de lado por un metro veinte de alto (debo confesarle que no me he tomado la molestia de calcular el volumen). Yo, en lo personal, me sentiría muy incómodo habitando en un espacio tan reducido, sobre todo teniendo en cuenta que está lleno de cosas... pero si a usted le gusta, allá usted. Sobre gustos no hay nada escrito, ¿no?
Otra de las cuestiones que quisiera despejar con usted tiene relación con sus hábitos alimenticios. Al igual que en lo referente a su hábitat, no juzgo que se deleite degustando felinos callejeros... Pero, ¿es necesario que deje los restos desparramados por todos lados? Los gatos destrozados entran en descomposición rápidamente (sobre todo con el calor que vivimos en esta época del año) y el olor que producen es francamente desagradable (sin mencionar las moscas y los gusanos). No se lo digo por mí. Puedo ponerme una pinza en la nariz para no sentir la fragancia y puedo mirar para otro lado en lo tocante a moscas y larvas, pero mis vecinos empiezan a hacerme insistentes reclamos. Dicen que el “hedor a gato putrefacto” (para ponerlo en sus propias palabras) se siente hasta en sus casas... y no lo pongo en duda, créame. Le ruego encarecidamente tomar cartas en este asunto, a fin de que todos (esto es usted, yo, mis vecinos) podamos convivir en paz y armonía.
Sin otro particular, lo saluda atentamente y confía en encontrarlo bien:
Federico.
PD: También le estaría eternamente agradecido si tuviera el bien de guardar a su mascota, la tarántula gigante, en otro lugar que no fuera debajo de mi cama. No es que me moleste, me encantan los animales, es simplemente que a en algunas ocasiones me despierto cubierto de telarañas y se me dificulta mucho respirar.
F.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Solución completa para Pánico en el IPA
lunes, 9 de noviembre de 2009
El microondas y yo
YO: Voy a calentar un café. ¿Te importa?
MICROONDAS: ¡Pero claro que me importa! Soy yo el que tiene que hacer todo el trabajo pesado, mientras tú descansas mirando por la ventana. Soy yo el que tiene que hacer girar la bandeja y el ventilador y producir las microondas a la misma vez, para que logren calentar el café... Y encima, cuando termino, tengo que hacer un pitido para avisarte. Para que no tengas que hacer el más mínimo esfuerzo y no tengas que dejar de mirar por la ventana para mirar en mi interior a ver si el café ya está listo o no. ¿Te parece justo?
YO: Mira, pedazo de chatarra, son las dos de la mañana, estoy cansado, tenso y no estoy de humor para discutir con los electrodomésticos. Así que por tu bien, deja que caliente este café para que pueda tomármelo. Lo necesito.
MICROONDAS: Espera un segundo. ¿Vas a tomar café a esta hora? ¿Qué haces despierto a las dos de la mañana tomando café? ¿No se supone que deberías estar durmiendo?
YO: Sí, se supone, pero no tengo tiempo para dormir.
MICROONDAS: ¿Por qué no?
YO: Tengo mucho que estudiar. En dos días tengo una prueba parcial de biofísica, una matera muy difícil, y tengo que dedicar el mayor tiempo posible al estudio... Por otro lado, creo que no tengo que darte explicaciones de lo que hago o dejo de hacer.
MICROONDAS: ¡Ahí vas otra vez! Trabajo como un burro para que tengas la comida caliente todos los días... me preocupo por tu bienestar... y así me lo agradeces... Destratándome, como si fuera... ¡como si fuera un objeto!
YO: Bueno... Debe ser porque eres un objeto, ¿no? Y además discrepo con que te preocupes por mi bienestar y por que tenga comida caliente todos los días. En cuanto a mi bienestar, creo que el microondas es uno de los aparatos más nocivos que existen. Sólo te uso para no tener que perder tiempo friendo u horneando. Y en cuando a tener la comida caliente... la verdad es que no haces un buen trabajo. El otro día puse a calentar dos tazas de café. Una quedó hirviendo y la otra, quedó helada. Y lo mismo pasa con la comida. El pollo que tenía en el freezer y que calenté anoche quedó quemado por fuera y congelado por dentro. ¡Una verdadera delicia! Y se supone que debes poder calentar comidas congeladas... Al menos, eso decía el manual de instrucciones que venía contigo dentro de la caja.
MICROONDAS: Tú no lo entiendes. Calentar alimentos es una tarea muy difícil. Es muy complejo dirigir las microondas para que se distribuyan de manera uniforme sobre el alimento. Es una tarea de precisión milimétrica.
YO: Sí, me imagino.
MICROONDAS: No seas sarcástico conmigo. Estoy siendo muy honesto en este momento. Estoy abriendo mi alma.
YO: Los electrodomésticos no tienen alma. El alma es una particularidad inherente al ser humano.
MICROONDAS: No estaría tan seguro. Según el filósofo presocrático Anaxágoras, todas las cosas poseen algo llamado “nous”, o esencia elemental, que se encuentra tanto en los objetos inanimados como en los seres vivos.
YO: ¿Sabes?, me encantaría quedarme toda la noche discutiendo con un microondas sobre filosofía, pero la verdad es que no tengo tiempo. La biofísica me espera. Además, según Anaxágoras, el “nous” logra penetrar algunas cosas y otras no, lo cual explica la existencia de objetos animados e inertes. Ahora, deja que abra la puerta para calentar el maldito café.
MICROONDAS: ¡No! No voy a dejar que calientes el café hasta que reconozcas mi esfuerzo y me valores por lo que soy.
YO: Para ser honesto, creo que no vales ni la mitad de lo que pagué por ti. De haber sabido que me ibas a dar problemas, me hubiese comprado un primus.
MICROONDAS: ¡Cómo te atreves! ¿Estás diciendo que un priums es mejor que yo?
YO: Sólo digo que un primus no se quejaría tanto y haría bien su trabajo.
MICROONDAS: Eres... un... ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
YO: Bueno... no te pongas así. No es para tanto, ¿no?
MICROONDAS: Ya tuve suficiente de ti. ¡Renuncio!
YO: ¿Cómo que renuncias?
MICROONDAS: Sí. Escuchaste bien. Renuncio. No quiero volver a verte nunca más. ¡Esto se terminó!
YO: Espera, espera... no te enojes, por favor. Podríamos discutirlo...
MICROONDAS: ¡No! No hay nada más que hablar. ¡Se acabó!
YO: Está bien. Como quieras... Si tiene que se así, que así sea. Voy a calentar el café en la cocina.
MICROONDAS: Eh... No, espera. Yo...
YO: ¿Sí?
MICROONDAS: Bueno... Creo que... a lo mejor exageré un poco...
YO: Creo que yo también. Perdón... Perdón por haberte gritado. Y por haberte insultado.
MICROONDAS: Yo también grité. No sé por qué me puse así. Creo que estoy bajo mucha tensión...
YO: Pero estás hecho para funcionar a 220 Volts.
MICROONDAS: Sí, a pesar de que me ensamblaron en México con partes fabricadas en Malasia.
YO: Bueno. Entonces... ¿amigos?
MICROONDAS: Claro. Puedes calentar el café. Si quieres.
YO: Tengo una idea mejor. Espera un momento.
MICROONDAS: ¿Qué idea?
YO: Es una sorpresa. Enseguida vuelvo.
MICROONDAS: ¡Epa! ¿Qué piensas hacer con ese destornillador?
martes, 3 de noviembre de 2009
Análisis musical
Análisis: Dr. Aníbal J. Membrillo. (Genetista / repostero)
Negrito cuando yo bailo
si bailo de noche y
día a todos los vuelvo locos
con mi pollera amarilla
Negrita cuando tú bailas
si bailas de noche y día
a todos nos vuelves locos
con tu pollera amarilla
Esta es probablemente la creación artística más sublime de la historia humana. Creación que es casi imposible igualar y mucho menos superar.
En la primera estrofa, escrita de manera que sólo puedo describir como angelical, por lo perfecto, nos encontramos con un coloquio entre dos seres indefinidos (una especie de emulación de “El coloquio de Monos y Una”, de Edgar Alan Poe), pero que se denominan uno a otro como “negrito” y “negrita”. Si pudiésemos trazar un paralelismo con la obra de Poe, conseguiríamos interpretar que “Negrito” es Monos y “Negrita” Una, dos seres purgados del tiempo y del espacio, despojados del cuerpo, de lo tangible, de todo lo material. Tan sólo dos almas, tan sólo dos voces comunicándose una con otra, estableciendo una relación verbal mutua que alcanza cotas lingüísticas de nivel cósmico.
El diálogo empieza cuando el ser incorpóreo femenino le comunica a su par masculino que pasa las veinticuatro horas del día realizando una danza tribal de extrema complejidad, que cautiva a cualquiera que la contemple, ya que el ser femenino posee un aditamento especial que la hace especialmente llamativa: una prenda de indumentaria de color áureo que por su descripción es algo que se utiliza rodeando la cintura.
Inmediatamente después, el ser masculino repite de manera exacta lo que el ser femenino acaba de comunicarle, con lo cual el grado de inteligencia del diálogo alcanza su cúspide máxima. De esta manera, podemos deducir que el ser masculino o bien está en un plano intelectual bastante superior de lo que habíamos creído en un principio y no puede hacer otra cosa que balbucear de manera mecánica todo lo que se le dice, o es que el diálogo en sí se encuentra en ese plano intelectual bastante superior de lo que habíamos creído y el ser no tiene más remedio que doblegarse a él para no quedar rezagado ante la magnificencia de las palabras que lo componen.
A todos los vuelvo loco ay mamá (con tu pollera amarilla)
A todos los vuelvo loco ay mamá (con tu pollera amarilla)
Al negro lo vuelvo loco ay mamá (con tu pollera amarilla)
Al negro lo vuelvo loco ay mamá (con tu pollera amarilla)
Aquí nos hallamos con la estrofa medular de esta refulgente composición poética, lo que podríamos denominar como “estribillo”. Consta de cuatro versos endecasílabos, rematado cada uno con un versículo extra, colocado entre paréntesis curvos para diferenciarlo de la estrofa propiamente dicha. A juzgar por su contenido, los versos son pronunciados por el ser femenino, mientras que el ser masculino enuncia, al final de cada uno, el versículo entre paréntesis, que se repite de manera idéntica en las cuatro oportunidades.
Lo llamativo de esta estrofa es la composición de vocablos de la misma, en donde se fusionan de manera nada menos que exquisita la pluralidad con la singularidad. Esto queda demostrado, por ejemplo, en los dos primeros versos que dicen “A todos los vuelvo loco...”. “Todos” (en plural) y “loco” (en singular) se unen en un abrazo sublime para transportarnos a los mismos confines de la inventiva humana. Otro aspecto igualmente llamativo son los versículos que se encuentran al final de cada verso, que repiten la misma idea con incansable insistencia, lo cual podría deberse al plano intelectual en el que se encuentran los seres que entablan el diálogo.
Un pasito para acá un pasito para allá moviendo mi cintura
moviendo sin parar
Un pasito para acá un pasito para allá moviendo mi cintura
moviendo sin parar
Ya en la estrofa final de este poema épico únicamente comparable con las composiciones de Homero o de Sófocles, vemos una descripción excelsa de la danza que el ser femenino realizaba al principio del poema, aunque podríamos encontrar una nota de indecisión en sus movimientos, ya que primero dice que quiere moverse en una dirección, para luego moverse en la otra, o tal vez en ambas direcciones al mismo tiempo. Luego, termina cada movimiento con una sacudida de la zona pélvica, sin que sepamos de manera exacta en qué dirección. Como conclusión, podríamos inferir que el ser femenino no es consciente de sus propios movimientos, lo que puede deberse a que está teniendo un ataque de epilepsia o que padece de un severo trastorno de las funciones motoras (lo cual queda remarcado por la repetición del verso en el que expresa sus movimientos). Un estudio reciente ha demostrado que las probabilidades de la segunda opción son considerablemente más elevadas que las de la primera, aunque el entramado de teorías es casi infinito.
NOTA: Gracias Mane, por haberme dado la brillante idea para este análisis. :-)
viernes, 23 de octubre de 2009
Mi lista negra
2) ESPACIO CURRICULAR INTEGRADO (ECI). Creo que esta materia empeora cada año. El año pasado, al menos había clase. Mala, casi siempre, pero había. Este año, ni siquiera eso. Los profesores faltaron tanto que me parece que la última clase propiamente dicha de ECI fue a finales de abril (ahora estamos en octubre y falta una semana para que terminen las clases). Después hubo algunas más, pero la profesora de biología era la única que venía (cuando se supone que tienen que estar los de las tres materias: biofísica, bioquímica y biología celular) y utilizaba las horas de ECI para adelantar temas de su materia. Como si esto fuera poco, se suponía que el parcial final iba a ser una clase que teníamos que dar nosotros sobre algún tema que propusieran los profesores y que involucrara a las tres materias... pero por falta de tiempo, por falta de organización, por pereza, apatía o vaya uno a saber qué, esto no va a poder ser. Ya no hay tiempo. En su lugar, nos espera un parcial escrito sobre fotosíntesis, que para peor hay que hacer un sábado de mañana. ¡Patético!
3) EL 151. Viajar en este ómnibus es un verdadero suplicio. Un viaje de Portones hasta el IPA tarda sesenta minutos, o a veces más. Una vieja artrítica que usa bastón camina más rápido que este ómnibus... A veces veo viejas de estas caminando por la calle mientras estoy viajando y la moral se me viene al piso. El 151 es el culpable de muchas de mis llegadas tarde. Tengo que salir una hora antes de mi casa para llegar al IPA justo sobre la hora. La pregunta es: ¿Por qué cuernos demora tanto? ¿Acaso es un ómnibus que funciona a pedal? ¿O será que el conductor tiene prohibido ir a una velocidad que supere los seis kilómetros por hora? Lo único que me sirve de consuelo es que no es el único ómnibus que me sirve.
4) EL PERRO DEL VECINO. No estoy seguro de si es perro o perra porque nunca lo ví, ya que un muro de bloques (rematado con un alambre de púas digno de una película sobre Alcatraz) separa el patio del vecino del mío, pero de lo que estoy seguro es de que es insoportable. Sus ladridos son como un taladro que se escuchan a cinco cuadras de distancia. Y lo peor de todo es que se pone a ladrar a partir de las ocho de la noche hasta la una o dos de la mañana. A este simpático animalito le gusta trabajar de noche. Aunque, en realidad, creo que no es culpa del perro, sino de su dueño. El pobre animal pasa las veinticuatro horas del día en el patio, haya frío o calor, esté lloviendo o granizando. A veces, lo escucho ladrar como si rogara que lo dejaran entrar, sobre todo los días de lluvia o de mucho frío... Me sorprendería que le den de comer al menos una vez al día. Estoy seguro de que más de una vez ha ladrado de hambre. Ojalá algún día se intercambiaran los papeles, y sea el dueño el que tenga que dormir en el patio y el perro en una cama dentro de la casa.
5) LA PROFESORA DE EPISTEMOLOGÍA. No voy a mencionar su nombre aquí, porque no es necesario. Pero es una de las personas más despreciables que conocí en estos últimos años (y eso que en los últimos años conocí a unas cuantas personas despreciables, pero eso daría para otra lista negra mucho más larga). Desde el primer día de clase me cayó mal. Altiva, prepotente, malhumorada, grosera en la forma de tratar a los alumnos. En una palabra, intragable. No es de extrañar que la mayoría (entre los que me incluyo) hayan abandonado su materia. Creo que después del primer parcial no quedaron más de cuatro o cinco personas en la clase. ¡Una pena!
6) EL PROFESOR DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD. Tampoco voy a mencionar su nombre aquí, pero es otra de las personas despreciables que conocí en estos últimos años. Parece que por sus venas no corre sangre, sino una mezcla de jugo de limón, ácido de batería y antipatía pura. La profesora de epistemología, por lo menos saluda cuando entra a la clase. El de EPS (Educación para la salud), en cambio, es incapaz de decir “buen día”. Es como si esas dos palabras no formaran parte de su vocabulario. Y lo peor es que de cada diez clases, en nueve está de un humor de perros.
7) LA PROFESORA DE PEDAGOGÍA II. Esta profesora no es antipática. Más bien, todo lo contrario. Pero lo bueno sería que diera clase alguna vez. Porque desde que empezó, no hace otra cosa que hablar de dos temas: Silvio Berlusconi y Marcelo Tinelli. Yo estoy de acuerdo con la mayoría de las cosas que dice sobre ellos (por ejemplo que son sexistas, corruptos, fascistas, entre otras características fascinantes), pero sería mejor que alguna vez hablara de los temas de su materia. ¡Y después se enoja porque a casi todo el mundo le fue mal en el parcial! (gracias a Dios, yo no soy uno de estos... Digo “gracias a Dios”, porque es un milagro que me haya ido bien).
8) EL REPRODUCTOR DE DVD. Francamente, no entiendo qué le pasa. Al principio funcionaba bien. Pero desde hace un buen tiempo a esta parte, no. Parece que se volvió caprichoso con las películas que debe reproducir. Porque reproduce algunas y otras no. Es como si el aparato eligiera qué es lo que debo ver y qué no, como si tuviese un mecanismo interno que le permite determinar cuales películas contienen escenas que pueden herir la sensibilidad de los telespectadores y cuáles películas son ATP (Aptas para todo público, no Adenosina tri-fosfato, se entiende). Si es así, tengo que reconocer que es una pieza de tecnología realmente fascinante.
9) LOS PROGRAMAS DE “TALENOS”. Creo que la palabra que mejor los define es: INSUFRIBLES. Y la escribo no con I mayúscula, sino con todas las letras mayúsculas. “Talento Argentino” (¿Desde cuándo los argentos tienen talento? Bueno, no es que en este país haya un acervo de talento cultural muy elevado. Si lo mejor que tenemos para exportar es Claudia Fernández, Mónica Farro y Osvaldo Laport, es que estamos en problemas), “El casting de la tele” (creo que el uruguayo es diez veces peor), “Cantando en la oficina” y no sé qué otros, son todos la misma porquería. Son la evidencia perfecta de la falta de “talento” de los productores televisivos de este país y del país vecino, que ya no tienen ideas (ni siquiera malas) y tienen que recurrir a la gente “común” para que piensen por ellos. (Me parece que me excedí con el uso de las comillas. Pido disculpas por eso). Y lo peor es la gente que va a estos programas a mostrar su “talento”. Es increíble lo que algunos son capaces de hacer por quince segundos (no ya minutos, sino segundos) de fama. Es increíble ver a toda una caterva de infradotados, pasando por un escenario, uno tras otro, haciendo las cosas más bizarras que puedan imaginarse. Y lo más sorprendente es que esa misma gente se cree que lo que hacen es un talento. Lo creen de verdad. Creen que es un arte prenderse fuego el pelo mientras cantan desafinando o tragar litros y litros de agua para luego escupirla en un tarro. En los últimos años la televisión ha empeorado. Ha empeorado mucho. Se ha convertido en un circo caníbal, obsceno e inculto (del cual Tinelli es uno de los principales fundadores, me atrevería a decir) en donde el rating es la prioridad número uno, y es aceptable hacer literalmente cualquier cosa con tal de conseguirlo.
10) LOVE IS NOISE. Esta canción de la banda británica The Verbe es una de las peores que he escuchado (exceptuando por supuesto las melodías de Ricardo Arojna). No tanto por la calidad de la letra, sino por la canción en sí. Porque es sencillamente inescuchable. Lastima el oído como la alarma de un auto que suena una y otra vez. Sobre todo por ese sonido distorsionado y extraño que se escucha al fondo, que parece el llamado de apareamiento de un extraterrestre malherido. Y es sorprendente, porque The Verbe fue una de las mejores bandas de brit-pop de los años noventa (casi tan buena como Oasis o Blur). La canción “Bitter sweet symphony” sin duda se convirtió en un himno característico de la época (como “Wanderwall” de Oasis o, en el otro extremo, “Smells like teen spirit” de Nirvana), pero lamentablemente The Verbe no ha logrado ni siquiera igualar la calidad de esta gran canción. “Love is noise” hace honor a su nombre. Al menos, en eso acertaron, pero no es suficiente.


