Bienvenidos

Aquí encontrarán contenido muy variado: desde cuentos debidamente ficcionalizados a análisis y soluciones de videojuegos, pasando por otras categorías indefinidas que podrán ser analizadas por los lectores mientras las estén procesando.

Búscame (si puedes)

lunes, 9 de noviembre de 2009

El microondas y yo

MICROONDAS: ¡Espera un momento, pequeño bribón! ¿Qué te propones hacer con eso?

YO: Voy a calentar un café. ¿Te importa?

MICROONDAS: ¡Pero claro que me importa! Soy yo el que tiene que hacer todo el trabajo pesado, mientras tú descansas mirando por la ventana. Soy yo el que tiene que hacer girar la bandeja y el ventilador y producir las microondas a la misma vez, para que logren calentar el café... Y encima, cuando termino, tengo que hacer un pitido para avisarte. Para que no tengas que hacer el más mínimo esfuerzo y no tengas que dejar de mirar por la ventana para mirar en mi interior a ver si el café ya está listo o no. ¿Te parece justo?

YO: Mira, pedazo de chatarra, son las dos de la mañana, estoy cansado, tenso y no estoy de humor para discutir con los electrodomésticos. Así que por tu bien, deja que caliente este café para que pueda tomármelo. Lo necesito.

MICROONDAS: Espera un segundo. ¿Vas a tomar café a esta hora? ¿Qué haces despierto a las dos de la mañana tomando café? ¿No se supone que deberías estar durmiendo?

YO: Sí, se supone, pero no tengo tiempo para dormir.

MICROONDAS: ¿Por qué no?

YO: Tengo mucho que estudiar. En dos días tengo una prueba parcial de biofísica, una matera muy difícil, y tengo que dedicar el mayor tiempo posible al estudio... Por otro lado, creo que no tengo que darte explicaciones de lo que hago o dejo de hacer.

MICROONDAS: ¡Ahí vas otra vez! Trabajo como un burro para que tengas la comida caliente todos los días... me preocupo por tu bienestar... y así me lo agradeces... Destratándome, como si fuera... ¡como si fuera un objeto!

YO: Bueno... Debe ser porque eres un objeto, ¿no? Y además discrepo con que te preocupes por mi bienestar y por que tenga comida caliente todos los días. En cuanto a mi bienestar, creo que el microondas es uno de los aparatos más nocivos que existen. Sólo te uso para no tener que perder tiempo friendo u horneando. Y en cuando a tener la comida caliente... la verdad es que no haces un buen trabajo. El otro día puse a calentar dos tazas de café. Una quedó hirviendo y la otra, quedó helada. Y lo mismo pasa con la comida. El pollo que tenía en el freezer y que calenté anoche quedó quemado por fuera y congelado por dentro. ¡Una verdadera delicia! Y se supone que debes poder calentar comidas congeladas... Al menos, eso decía el manual de instrucciones que venía contigo dentro de la caja.

MICROONDAS: Tú no lo entiendes. Calentar alimentos es una tarea muy difícil. Es muy complejo dirigir las microondas para que se distribuyan de manera uniforme sobre el alimento. Es una tarea de precisión milimétrica.

YO: Sí, me imagino.
MICROONDAS: No seas sarcástico conmigo. Estoy siendo muy honesto en este momento. Estoy abriendo mi alma.

YO: Los electrodomésticos no tienen alma. El alma es una particularidad inherente al ser humano.

MICROONDAS: No estaría tan seguro. Según el filósofo presocrático Anaxágoras, todas las cosas poseen algo llamado “nous”, o esencia elemental, que se encuentra tanto en los objetos inanimados como en los seres vivos.

YO: ¿Sabes?, me encantaría quedarme toda la noche discutiendo con un microondas sobre filosofía, pero la verdad es que no tengo tiempo. La biofísica me espera. Además, según Anaxágoras, el “nous” logra penetrar algunas cosas y otras no, lo cual explica la existencia de objetos animados e inertes. Ahora, deja que abra la puerta para calentar el maldito café.

MICROONDAS: ¡No! No voy a dejar que calientes el café hasta que reconozcas mi esfuerzo y me valores por lo que soy.

YO: Para ser honesto, creo que no vales ni la mitad de lo que pagué por ti. De haber sabido que me ibas a dar problemas, me hubiese comprado un primus.

MICROONDAS: ¡Cómo te atreves! ¿Estás diciendo que un priums es mejor que yo?

YO: Sólo digo que un primus no se quejaría tanto y haría bien su trabajo.

MICROONDAS: Eres... un... ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Buaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!

YO: Bueno... no te pongas así. No es para tanto, ¿no?

MICROONDAS: Ya tuve suficiente de ti. ¡Renuncio!

YO: ¿Cómo que renuncias?

MICROONDAS: Sí. Escuchaste bien. Renuncio. No quiero volver a verte nunca más. ¡Esto se terminó!

YO: Espera, espera... no te enojes, por favor. Podríamos discutirlo...

MICROONDAS: ¡No! No hay nada más que hablar. ¡Se acabó!

YO: Está bien. Como quieras... Si tiene que se así, que así sea. Voy a calentar el café en la cocina.

MICROONDAS: Eh... No, espera. Yo...

YO: ¿Sí?

MICROONDAS: Bueno... Creo que... a lo mejor exageré un poco...

YO: Creo que yo también. Perdón... Perdón por haberte gritado. Y por haberte insultado.

MICROONDAS: Yo también grité. No sé por qué me puse así. Creo que estoy bajo mucha tensión...

YO: Pero estás hecho para funcionar a 220 Volts.

MICROONDAS: Sí, a pesar de que me ensamblaron en México con partes fabricadas en Malasia.

YO: Bueno. Entonces... ¿amigos?

MICROONDAS: Claro. Puedes calentar el café. Si quieres.

YO: Tengo una idea mejor. Espera un momento.

MICROONDAS: ¿Qué idea?

YO: Es una sorpresa. Enseguida vuelvo.

MICROONDAS: ¡Epa! ¿Qué piensas hacer con ese destornillador?

1 comentario:

Mane dijo...

Fede, quizas la ley de Fick, la cual honestamente crei que no volveria a ver hasta ahora que estoy estudiando para electro y esta maldita ley me sigue, me mira por la ventana, no me deja dormir, pueda explicar por que maltratas al pobre microondas, sera que tal vez tenias un afair con la cafetera y ella te dejo?????
Tal vez tu union receptor ligando con la cafetera no era cooperativa y ahora le echas la culpa al pobre micro.
Sera que tal vez la cinetica enzimatica no logra explicar por que te tomas un cafe a tal hora.....no se que decir tal vez la reszpuesta a todas tus preguntas se nencuentre escondida en la ley de fick o tras alguna grafica de potencial de accion, eso debes descubrirlo por ti mismo...........
un beso
YO (mane brown)