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martes, 7 de febrero de 2012

Análisis de Freddy Pharkas: farmacéutico de la frontera


Este curioso juego, de la gran compañía del matrimonio Williams, no es de los más recordados hoy en día, pero sin duda merece atención.

Se trata de una aventura ambientada en el Lejano Oeste, en clave de comedia, con un personaje principal (Freddy Pharkas, por supuesto) bastante carismático, escenarios atractivos, música pegadiza y muy buenas secuencias de animación.

Pero como dijo mi amigo Jack, El Destripador: vayamos por partes.

Como mencioné, los gráficos son uno de los puntos más fuertes del juego. Los fondos son coloridos (parecen pintados a mano) y muy detallados. Los personajes caricaturescos, también están muy bien logrados, aunque como pasa en muchos juegos de Sierra de esa época (principios de los '90), se los ve un poco distantes, por lo menos en los escenarios exteriores. Es por eso que cuando hablamos con otro personaje, aparece una viñeta con el rostro de Freddy junto al cuadro de diálogo, y luego otra viñeta con la cara de su interlocutor. Lo bueno es que los rostros que aparecen no son simples figuras inertes, sino que mueven la boca cuando hablan, aunque nunca cambian de expresión: da lo mismo si Freddy está feliz, enojado, triste o asustado: siempre tendrá la misma impecable sonrisa. Lo más destacable es la animación: muy fluida, muy conseguida. Hay una animación específica para cada acción. No es lo mismo que Freddy quiera alcanzar un frasco que está en una estantería alta que si quiere recoger algo del suelo. Además, cuando recorremos las calles del pueblo, nos cruzaremos con otros habitantes (hombres, mujeres, niños, perros, gallinas) que van de un lado a otro, lo que contribuye a darle vida al juego.

En cuanto al sonido: también está muy conseguido. La música ambiental es la típica del lejano oeste, con armónicas, banjos y ese peculiar sonido como de resortes distorsionados, y los efectos sonoros se escuchan a la perfección. Cada escenario tiene su propia música: la farmacia, el bar, la calle del pueblo... hay que decir que en realidad cada "pantalla" tiene su música. Cuando recorremos el pueblo, esta va cambiando de una pantalla a la otra y por supuesto no falta la música de peligro o de suspenso cuando la ocasión lo requiere.

La jugabilidad es muy cómoda y sencilla: contamos con la típica barra de botones de los viejos juegos de Sierra que aparece en la parte superior de la pantalla cuando arrastramos el puntero hasta allí, con los botones de acción (caminar, mirar, usar/tomar, hablar) el botón para acceder al menú, al inventario, etc. Al tratarse de un juego de Sierra, también tenemos puntaje, que irá aumentando a medida que resolvamos puzzles y consigamos cosas.

Tal vez lo menos elaborado sea la interacción con otros personajes. Sin ir más lejos, el diálogo es algo casi totalmente secundario en este juego (Y como en muchos otros juegos de Sierra). No disponemos de un conjunto de frases a elegir cuadno entablamos conversación con otro personaje, como ocurre en muchas aventuras. Simplemente Freddy dice algo, el otro le responde, se genera una minúscula conversación y en eso queda todo. Si volvemos a hablar con ese personaje, la conversación se repite.

Sobre la dificultad: hay que decir que no es un juego muy complejo en líneas generales. Aunque hay algo que puede presentarnos problemas: la elaboración de distintos medicamentos que tendremos que hacer en diversas ocasiones. Como buen farmacéutico, Freddy tendrá que elaborar medicinas en su laboratorio, que cuenta con los más diversos productos químicos. Tendremos que mezclar estos productos de la manera adecuada para conseguir la medicina que necesitamos, de lo contrario no podremos avanzar. La elaboración de remedios además de funcionar como puzzle, funciona como protección del juego. Cada medicamento tiene un nombre, el cual se supone que tenemos que ver en el manual que viene con el juego original, en donde aparece la receta para prepararlo.

Por lo demás, los puzzles se resuleven sin demasiado misterio, aunque claro, al tratarse de un juego de humor, puede que algunos resulten algo absurdos o ilógicos. También hay algunos puzzles "a contrareloj" que pueden ser frustrantes y, como ocurre con todos los juegos de Sierra, corremos el riesgo de morir en diversas ocasiones (por lo que es recomendable grabar la partida cada vez que conseguimos resolver algo, por pequeño que sea).

Otro punto destacable del juego es su humor. No se precipiten, no es un juego que los hará desternillar de risa, pero sí resulta simpático, y tiene ese toque de humor desenfadado característico de Sierra (chistes con insinuasiones sexuales, humor escatológico, malas palabras, etc.), además de un montón de guiños a otros juegos de la compañía (King's Quest, Larry, etc.). Como dije al principio, Freddy Pharkas es un personaje carismático, aunque tal vez resulte demasiado heroico. En mi modesta opinión le hubiera venido bien tener algo de inepto, torpe o anti héroe, como nuestro querido Guybrush Threepwood.

Para concluír: una aventura bastante disfrutable, con algún que otro altibajo, pero que en general resulta entretenida. Tal vez no sea de lo más brillante que ha hecho Sierra, pero vale la pena dedicarle un tiempo.

Mi nota: 6/10




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